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 Cmax System, invento argentino para emergencias

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Nikorey



Mensajes : 1530
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Localización : Buenos Aires

MensajeTema: Cmax System, invento argentino para emergencias   Jue 13 Jun 2013 - 0:46

Un argentino sorprendió a la ONU con un refugio móvil para desastres naturales
El bahiense Nicolás García Mayor presentó un habitáculo de emergencia para resguardar y atender a víctimas
Por: Diego Yañez Martínez (La Nación)

Fecha: 12 de junio de 2013
Página web: http://www.lanacion.com.ar/1591211-un-argentino-sorprendio-a-la-onu-con-un-refugio-movil-para-desastres-naturales#comentar
  


 

"Abre los ojos. No puede creer lo que ve en la pantalla. La emoción lo invade. Un correo electrónico, el destinario: la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Le piden que exponga su proyecto ante la Asamblea General del organismo, el próximo 18 de septiembre. Pasaron doce años desde que desarrolló el habitáculo como proyecto final de la carrera de Diseño Industrial. Su sueño o, al menos uno de ellos, está ahora cada vez más cerca de cumplirse.

Las imágenes se repiten. Nicolás García Mayor tenía 21 años cuando supo que el trabajo final de su carrera debía tener un fundamento. "No quería recibirme y ya, sino que quería dejarle algo a la sociedad", cuenta a LA NACION. Así, surgió la idea de un refugio móvil.

- Quiero hacer como proyecto final un habitáculo de emergencia para resguardar y atender a víctimas de desastres naturales- le dijo García a sus profesores de la Universidad Nacional de La Plata.

- Estás loco. No te vas a recibir más- le contestaron.

Hizo caso omiso y tras un año de trabajo, el proyecto estaba listo, y ya tenía nombre: Cmax Systen, en honor a su hermano menor Carlos Maximiliano. Fue premiado en numerosas oportunidades, pero nadie se ofrecía a financiarlo para que pudiese concretarse efectivamente.


Con el título en mano, García viajó a España por motivos laborales, aunque ese destino ya lo tenía previsto incluso antes de terminar la carrera. Aguantó sólo un año, a pesar de que le fue muy bien: "extrañaba a mi familia y a mis amigos", se sincera.
De vuelta en la Argentina, y con el correr del tiempo, García fue descartando la posibilidad de que su proyecto viese luz verde y más luego de rechazar, en el 2007, una oferta de los Estados Unidos para desarrollarlo en ese país. Según cuenta, su ideal era hacer algo en el país que lo vio nacer.

"Ya había bajado los brazos y pensaba incluso que el proyecto no servía", dice. Las inundaciones que ocurrieron en el país además le provocaban "un poco de impotencia", ya que sabía que algo más se podía hacer.

Un correo electrónico de la Cancillería argentina, en el que lo invitaban a mandar algún proyecto, cambiaría el rumbo. "Lo mandé casi sin esperanzas, por las dudas", cuenta. Al tiempo, quedó seleccionado. Después, vino el viaje a Washington el 22 de mayo al Forum de Ayuda Humanitaria. Su idea convenció, y él, se quebró de la emoción.

"Me largué a llorar. Después la gente de la embajada argentina me dijo que el llanto había estado bien, que los había impactado a los de la ONU. Pero me salió del alma, era algo muy fuerte lo que sentía. No soy actor", expresa.

La luz está punto ahora de cambiar de amarrillo a verde. "¿Nervios por tener que hablar ante representantes de 193 países? No, más bien emoción", dice.

El proyecto

El habitáculo tiene capacidad para albergar diez personas, se puede poner en cualquier superficie, y sobre todo, es fácil de armar.

"La gente que está bajo la lluvia sólo tiene que esperar que le traigan los módulos y abrir el packaging . Adentro de los habitáculos viajan frazadas y comida. Además, se pueden instalar en las zonas altas y aledañas a su casa", sostiene.

El Cmax System, cuenta García, está hecho con polipropileno, aluminio y tela de poliéster, y trae además un adicional de tres baños que se puede colocar cada tres módulos y un kit de supervivencia provisto con comida, agua, lápices y cuadernos.."

Opinión mía: una vez más un argentino es reconocido fuera de su país antes que aquí. ¿Por qué este avance no lo detectaron autoridades nacionales para mejorar el sistema de atención de emergencias?, ¿para qué promover la educación universitaria gratuita si no somos capaces de utilizar los beneficios obtenidos por dicho sistema?

Interesante video del Cmax: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=ZHbVPKuayFw
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MensajeTema: Re: Cmax System, invento argentino para emergencias   Jue 13 Jun 2013 - 19:21

el tema es que si la idea no es rentable o da ganancias, no le interesa a nadie, incluso muchos políticos hacen la vista gorda a estos proyectos.

por suerte, después de tanto intentar se le dio. pero sabes cuantos proyectos de estos quedan en el olvido, sin ir mas lejos tenes el caso del CICARE CH-14, helicóptero premiado como mejor innovación, donde empresas extranjeras tuvieron mucho interés, y sin embarco los que tenían que decidir seguir adelante con el proyecto le bajaron el pulgar....
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Pablo



Mensajes : 1222
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Localización : MDQ

MensajeTema: Re: Cmax System, invento argentino para emergencias   Lun 10 Nov 2014 - 13:46

Lunes 10 de Noviembre de 2014    
Entrevista

"Quiero dejar algo útil para la sociedad"

Por Leandro Ferreyra
Nicolás García Mayor es un emprendedor argentino que conquistó a la ONU con su refugio para catástrofes naturales. En diálogo con Ámbito Biz explicó su experiencia.



"Mamá, pasame la camisa y el saco", dice Nicolás García Mayor al llegar a una oficina del octavo piso del la Cámara Argentina de Comercio. "Hace mucho calor en Buenos Aires, desde la mañana vengo con reuniones y necesito cambiarme para salir lindo en la foto", continúa. "Vení ma, pasá y sentate, así participás de la entrevista". Cinco minutos más tarde vuelve con una impecable camisa blanca, arroja la anterior en un rincón de la sala y dispara: "Ahora sí estoy bien, empecemos".

La escena describe la personalidad de este emprendedor que fue recientemente premiado como uno de los 10 Jóvenes Sobresalientes del Mundo por haber inventado un refugio habitacional de emergencia para el auxilio en catástrofes naturales; además, es consultor de la ONU, de distintos gobiernos del mundo, y conforma grupos de investigación con el Conicet en la Argentina, Masdar Institute en Abu Dabi y NiFEG (Nigeria Future Energy Group), entre otros.

Lejanos parecen aquellos tiempos de estudio en la ciudad de La Plata, donde Nicolás tuvo que alojarse durante dos años en un hospital abandonado. "Trataba de vivir del diseño mientras estudiaba, pero el dinero me alcanzaba rascando para poder comer. En la Argentina no se valora el diseño. Pensar que en ese lapso armé el primer móvil de criminalística de la provincia de Buenos Aires, diseñé la sala de la Dirección de Antecedentes Penales y trabajé en otros proyectos importantes; aun así, apenas me alcanzaba para pagar un alquiler compartido.

En 2001, la crisis económica nos pegó fuerte. Y como no podía costearme un alquiler, le propuse al dueño de una clínica abandonada si no me canjeaba un techo por trabajo. Aceptó y me mudé al segundo piso, a la sala de radiología. Me llevé un colchón, un CPU, un jean y lo básico para empezar. Viví dos años sin siquiera tener heladera", recuerda con nostalgia, y afirma: "Si en ese momento tenía que vivir en la calle, en una plaza o arriba de un árbol, lo hacía".

Esa experiencia le cambió la vida. "Mientras estuve ahí armé un comedor comunitario. Eso me hizo latir el corazón de otra manera y me di cuenta de que con capacidad de diálogo se pueden conseguir cosas importantes. Hasta la hinchada de River nos donó un camión lleno de útiles escolares", cuenta. Fue entre esas cuatro paredes sin revoque y jornadas heladas de dos crudos inviernos donde nació su trabajo final de tesis: un sistema de refugios habitacionales para auxilio en catástrofes naturales que bautizó CMax System.

Periodista.: ¿Por qué un sistema de refugio de emergencia?

Nicolás García Mayor: En la tesis pensé: quiero dejar algo útil para la sociedad. Y ayudar a la gente que no quiere abandonar su casa en un caso de catástrofe me entusiasmó. En una inundación, por ejemplo, está comprobado que por más que empiece a subir el agua, muchos prefieren quedarse arriba del techo antes que abandonar su propiedad, porque lucharon toda su vida para conseguir lo poco que tienen y quieren preservarlo hasta las últimas consecuencias. Con este habitáculo, los damnificados tienen la posibilidad de instalarse dentro de la zona de catástrofe, muy cerca de sus cosas.

P.: Imagino que cuando pensó la tesis comentó su idea. ¿Cuál fue la repercusión?

N.G.M.: Mala. Me decían que estaba loco, que no era sencillo. Que debería aprender de arquitectura, asistencia en catástrofes, humanidades, psicología, sociología. Fue entonces cuando decidí ir a distintas universidades para conversar con los jefes de cátedra de esas materias. También recurrí a Defensa Civil, que fue la que más me apoyó en este camino. Analizamos casos específicos, hasta que surgió la idea de inventar un producto que sea de fácil traslado, liviano y sencillo de ensamblar. Además, tenía que tener todo lo necesario para poder vivir (ver Ficha Técnica).

P.: Pasaron más de diez años para volver a reflotar el proyecto. En el medio, un viaje a Europa, el regreso a Bahía Blanca. ¿Cómo fue ese período de transición?

N.G.M.: Decidí irme a Europa a probar suerte un año. Allá me sentí reconocido, humana y profesionalmente, cosa que acá no me pasaba. Estuve trabajando en distintos lugares hasta que decidí fundar junto con mi hermano mayor la empresa CatArge (Cataluña-Argentina), haciendo diseño e instalación en obra. En ese momento, Europa gozaba de su máximo esplendor. Con sólo presentar la idea del proyecto, conseguimos el financiamiento que nos permitió armar un equipo de trabajo. Pero mi cabeza estaba en mi país y en mi ciudad. Extrañaba mi familia, la Plaza Villa Mitre, el comedor comunitario. Estando allá nunca dejé de hablar con los chicos del comedor.

P.: Un regreso duro, imagino.

N.G.M.: Sin dudas, sobre todo porque me vuelvo a una ciudad prácticamente desconocida para mí. Me había ido de Bahía Blanca a los 17 años y no fue fácil la readaptación. Agaché la cabeza y empecé de cero, primero trabajé tres meses para una agencia de publicidad. Éramos varios apilados en una oficinita chica. Hasta que un día, en un evento de Petrobras, les muestro mi tesis a los directivos allí presentes y quedaron fascinados. Me propusieron trabajar para ellos, hasta que armé una base que me permitió salir a la cancha con mi propio estudio (AR Estudio). Transcurrió el tiempo, hasta que el año pasado un e-mail de la Cancillería argentina volvió a ponerme a prueba.

P.: ¿Qué decía el e-mail?

N.G.M.: Me alentaban a que me postulara para participar de la edición 2013 del Foro Internacional para el Desarrollo de la Ayuda Humanitaria en Washington, que reúne a gobiernos, agencias de la ONU, ONG y empresas. La verdad, lo envié por compromiso. A los pocos días recibo un llamado. Había quedado seleccionado y tenía que viajar a Estados Unidos a presentar un proyecto que yo pensaba que después de 12 años el mundo lo había solucionado varias veces, pero no era así. Una de las organizaciones con las que me entrevisté fue la ONU. Me dijeron: "Esto es lo que venimos buscando hace años, queremos 300 mil unidades y además lo tienen que saber todos los presidentes del mundo". Me invitaron a disertar en la apertura de las Asambleas Generales de la ONU. Todo eso pasó un 22 de mayo, exactamente 12 años después de haber presentado la tesis, el mismo día del cumpleaños de mi hermano menor Carlos Maximiliano, que es el que le da el nombre al CMax. Mientras estaba preparando el discurso para disertar en la ONU, recibo un llamado del Vaticano para ir a saludar al papa Francisco. Días más tarde, me invitan a Emiratos Árabes. Fui por tres días y me quedé mucho tiempo. Me ofrecieron desde financiamiento hasta radicarme allá y un cheque en blanco para que pusiera la cifra que quisiera. Pero fue más fuerte el amor por mi país y por mi familia.

P.: ¿Entonces, la producción de los módulos se hará en la Argentina?

N.G.M.: Es mi deseo. Por ahora tuve muchas promesas de ayuda, pero nada se concretó.

Muchos empresarios locales se aventuraron a ofrecerme los recursos y después no cumplieron. Todos los viajes los costeé yo, jamás recibí un subsidio o ayuda externa, ni de instituciones públicas ni de empresas privadas. Mi meta es fabricarlo en el país. No podría volver a irme al exterior sin antes haber probado por todos los medios aquí. Por suerte, estoy muy avanzado con el Ministerio de Defensa de la Nación para hacerlo a través de Fabricaciones Militares. Me estimula poder hacer algo con el Gobierno, más allá de que no tengo ninguna bandera política.

P.: ¿Por qué el Ministerio de Defensa?

N.G.M.: Porque son los que pondrán al servicio del país el habitáculo. Ellos responden en momentos de catástrofe, aquí y en el exterior, a través de los cascos blancos y azules.

P.: ¿Cuáles son los costos de fabricación?

N.G.M.: Sólo la matriz sale 10 millones de dólares. Es mucho dinero.

P.: ¿Cómo se amortiza semejante inversión?

N.G.M.: En la cantidad de piezas. Ese tipo de matrices sirve para hacer tres millones de unidades. La incidencia de la amortización de la matriz es de 9,8 dólares por unidad, con lo cual no es nada. Hay otros costos como ingeniería de detalles, test y ensayo de laboratorio de materiales. Además, como no hay una experiencia previa de desarrollo de un producto igual en el mundo, antes de armar una matriz tan costosa hay hacer muchas pruebas de campo.

P.: ¿Como emprendedor se sintió alguna vez fracasado?

N.G.M.: Nunca. El fracaso es no intentarlo, y no es mi caso. Hay dos modelos, el de ambición y el de aspiración. Con el primero querés tener y no querés perder, con el segundo querés ser. Cuando querés tener, al de al lado lo ves como un competidor; cuando querés ser, el de al lado es un compañero de camino. Muchas veces te toca perder, pero perdés para mejorar.

P.: ¿Los próximos pasos?

N.G.M.: Mi mamá me había convencido de irme a Emiratos Árabes. Nos abrazamos, lloramos, y al momento de viajar me arrepentí. Voy a probar un poco más en la Argentina, y no pienso morir en el intento.

Fuente: ambito


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Para más información:

web cmaxsystem: cmaxsystem.com



Cmax es un refugio de emergencia que provee una respuesta habitacional inmediata para los refugiados y afectados por catástrofes naturales como tsunamis, ciclones, inundaciones, desplazamientos de tierra, terremotos, conflictos bélicos, pandemias y otros conflictos. El producto fue realizado para dignificar la vida de aquellos que lo perdieron todo y mejorar su calidad de vida en los campos de refugiados.











Fuente imagenes:energiverde.com
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