ÍndiceÍndice  PortalPortal  CalendarioCalendario  FAQFAQ  BuscarBuscar  MiembrosMiembros  Grupos de UsuariosGrupos de Usuarios  RegistrarseRegistrarse  ConectarseConectarse  

Comparte | 
 

 A una década del 9/11

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
AutorMensaje
Spirit666



Mensajes : 7293
Fecha de inscripción : 12/05/2010

MensajeTema: A una década del 9/11   Sáb 10 Sep 2011 - 20:09

E l 26 de Febrero de 1993 un camión armado con 680 kg de explosivos detonó en el estacionamiento subterráneo de la torre norte del World Trade Center. La idea era debilitar el cimiento de esta torre y hacerla caer sobre la torre sur, provocando la destrucción de ambos edificios. Los cimientos de la torre de 415 metros de altura pudo soportar la explosión y ambas torres siguieron en pie. Los ideólogos de este ataque eran Ramzi Yousef y Khalid Shaikh Mohammed, ambos pertenecientes al grupo terrorista Al Qaeda.

A pesar del fracaso, ambos continuaron planificando atentados. En la noche del 21 a 22 de Enero de 1995 de haberse concretado el nuevo plan terrorista de Al Qaeda conocido como “Operación Bojinka”, doce aeronaves comerciales norteamericanas en vuelo desde Asia hacia Estados Unidos hubieran explotado en pleno vuelo sobre el Pacífico. Las bombas deberían haber sido colocadas en los chalecos salvavidas situados debajo de los asientos y colocadas por los terroristas en la etapa previa de cada vuelo hacia Estados Unidos. El plan fue sorpresivamente detectado por la policía filipina al encontrar una computadora donde se detallaba el plan, los vuelos, los horarios y el tipo de dispositivo explosivo a utilizar. Dicha computadora fue también encontrada por casualidad cuando los terroristas debieron abandonar una casa que rápidamente comenzó a incendiarse producto de la explosión imprevista de una de las bombas que preparaban los terroristas.


Aunque Ramzi Yosuef logró escapar a Pakistán, rápidamente fue arrestado por personal de seguridad de Estados Unidos y extraditado a ése país. Cuando el vuelo de Pakistán aterrizó en el aeropuerto JFK de Nueva York, fue trasladado en helicóptero hasta una prisión. En el trayecto y mientras sobrevolaban las torres gemelas, un agente del FBI le mostró las torres y le dijo a Yosuef: “aún están de pie”… la respuesta de Yosuef fue breve: “sólo por ahora”. Unos 6 años después muchos entenderían esa respuesta.

La Planificación
No se conocen muchos detalles de como continuó la planificación de los atentados del 11 de Septiembre, pero Khalid Shaikh Mohammed (tío de Yosuef) ha sido considerado como el planificador de los ataques, específicamente de utilizar aeronaves comerciales como verdaderos misiles guiados. La planificación requirió sin dudas de mucho asesoramiento técnico, tanto aeronáutico como en ingeniería. No fue casualidad que se eligieran los vuelos de costa a costa por ser éstos los que transportaban mayor cantidad de combustible, el cual sería un elemento determinante para generar la temperatura necesaria para debilitar la estructura de acero de las torres gemelas, sin embrago no eran adecuados los Boeing 757 para atacar objetivos reforzados como son el Pentágono o el Capitolio, en cuyas estructuras predomina e hormigón, pero seguramente sobre estos dos últimos blancos se buscaba más obtener un ataque simbólico que destructivo como fue sobre las torres gemelas.

Los terroristas previo al ataque, volaron al menos en dos oportunidades en ésos mismos trayectos tomando tiempos, observando el comportamiento de los tripulantes de cabina y registrando cada una de las particularidades de los vuelos; lo que también les permitió chequear los controles y revisiones de seguridad. También observaron que los días Martes y a primer hora eran los días de menor cantidad de pasajeros, algo de importancia a fin de poder tomar el control de los aviones sin mayores inconvenientes, lo que además les permitía elegir asientos considerados como “estratégicos” a la hora de apoderarse del avión.

Respecto del pilotaje de los aviones mucho se ha dicho sobre las capacidades de los terroristas para controlar aeronaves del tamaño de un 767 a baja altura y máxima potencia. Las gráficas de las grabadoras de vuelo publicadas por la NTSB muestran claramente que no eran pilotos estandard, ya que los registros muestran permanentes variaciones en la altitud, velocidad, giros descoordinados, imputaciones excesivas en los mandos de vuelo o virajes en ángulos excesivos. Los cuatro terroristas que tomaron los mandos de vuelo habían realizado el curso de piloto en distintas escuelas de vuelo de Estados Unidos, y sin mayor problema esos conocimientos básicos resultaron suficientes para comandar un 767 o un 757. (Más adelante volveremos sobre el tema, en especial sobre el vuelo 77 Para entonces en la web y por menos de 30 dólares, se podían conseguir los manuales de vuelo de éstas aeronaves e incluso en el Flight Simulator 98 o el 2000 se podía volar sobre Nueva York y hasta estrellarse contra las torres gemelas. Por la propia instrucción tomada en las escuelas de vuelo sabían que el transponder es un elemento esencial para que el control de tráfico aéreo pudiera conocer la identidad del vuelo como así también su altitud, curso y velocidad. Sin transponder sólo serían un punto verde en una pantalla sin ninguna lectura del vuelo, algo de importancia a la hora de desaparecer del radar y evitar así su seguimiento para una eventual intercepción. Sin dudas todos y cada uno de los detalles fueron estudiados en profundidad a modo de lograr la mayor sorpresa posible y dejar sin respuesta a la USAF.


La gráfica del perfil del vuelo American 11 muestra claramente las variaciones de altitud del avión. Del lado izquierdo se aprecia el despegue, ascenso y nivelación a cargo de los pilotos de American y luego el variable e inestable vuelo en mano de los terroristas.

El Vuelo 77

El 757 de American Airliners tenía como objetivo el Pentágono y sobre éste ataque hay cientos de teorías que jamás han podido corroborarse, incluso varias que consideran que el terrorista Hani Hanjour jamás pudo realizar el viraje final de 330 grados que ejecutó previo al ataque. Pero hay que tener presente que Hanjour había obtenido la licencia de piloto comercial en Estados Unidos y recibido instrucción incluso en simuladores de 737. La maniobra en cuestión no es otra que una maniobra que se aprende en la fase media de instrucción para piloto (incluso en Argentina) el llamado “360” donde se ejecuta un giro completo para perder altitud y regresar al mismo punto de inicio pero con unos mil pies menos.
Según los registros, el 757 llegó a la zona del Pentágono con excesiva altitud y el único modo de perder altura y no desviarse de la zona, era ejecutando un 360, el cual fue realizado por Hanjour aunque no pudo controlar la ultima fase ya que entró muy bajo colisionando con seis torres de iluminación, ingestando el motor derecho una de las luminarias lo que provocó que dicho motor perdiera potencia y dejara tras de sí una espesa estela de humo blanco, la cual se puede apreciar en el controvertido video del estacionamiento que registró el ataque.

Fue durante ese viraje que el 757 quedó alineado con un objetivo que inéditamente los terroristas ignoraron o no vieron en su afán de “apuntar” al Pentágono y que eran nada menos que la Casa Blanca, situada a solamente 3.500 metros de distancia. Este hecho ha llevado a considerar que el objetivo del Vuelo 93 no sería el Capitolio sino la Casa Blanca, ya que resulta extraño que el Vuelo 77 teniendo la misma delante suyo y a menos de 30 segundos de vuelo, haya elegido al Pentágono con la compleja maniobra que debieron realizar para impactarlo.

El resto ya es por todos conocidos. Sobre las teorías conspirativas, son sólo eso, algo propio de la cultura
norteamericana donde aún dudan quien mató a Kennedy o si Elvis está vivo o no. Restos se encontraron de todos los aviones y jamás Al Qaeda negó los ataques, por el contrario reconocieron uno a uno los “mártires” terroristas como verdaderos héroes del ataque.

Estados Unidos mostró que era vulnerable y aunque nadie jamás imaginó un ataque de ésta naturaleza, quedó en evidencia que la USAF, la CIA e incluso el FBI fueron incapaces de anticiparse a los hechos a pesar que muchos reportes de inteligencia indicaban que se preparaba un atentado con aeronaves. Llegaron tarde y aún hoy intentar asimilar lo sucedido. Luego vino Madrid y Londres.

A 10 años de ése día, esperemos que las ideas y creencias, se impongan de modo pacífico, no con terror.




Claudio Caputti
Para Interdefensa


Última edición por Growler el Lun 12 Sep 2011 - 13:40, editado 1 vez
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
CAW



Mensajes : 2202
Fecha de inscripción : 16/09/2010
Edad : 42
Localización : Neuquén, Neuquén

MensajeTema: Re: A una década del 9/11   Sáb 10 Sep 2011 - 20:17

Muy bueno. Sobre todo la gráfica de las altitudes del vuelo, nunca la había visto.

Una sola cosa: el primer atentado a las Twin Towers fue en Febrero de 1993. Yo estaba allá en esos días.

Saludos
Christian
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Quequén Grande
Administrador


Mensajes : 2225
Fecha de inscripción : 18/05/2010
Edad : 53
Localización : Barcelona, España

MensajeTema: A diez años del 11-S   Dom 11 Sep 2011 - 6:06

El jueves pasado en la edición web del diario El Mundo apareció este informe sobre el atentado del 11-S, lo creó interesante y lo quiero compartir con ustedes.

Sobran comentarios sobre dicho acontecimiento, y sus consecuencias, ya que durante 10 años son muchas las víctimas inocentes producido por la barbarie y el egoísmo de gente que se creen con poder.

http://www.elmundo.es/especiales/internacional/2011/11-S/asi-fue/index.html

Saludos.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Quequén Grande
Administrador


Mensajes : 2225
Fecha de inscripción : 18/05/2010
Edad : 53
Localización : Barcelona, España

MensajeTema: Re: A una década del 9/11   Dom 11 Sep 2011 - 6:52


Pido disculpas por apurado no leí esta nota, por lo tanto si alguno lo quiere unir lo que subí con este trabajo se lo agradecería.

Un abrazo.


http://interdefensa.argentinaforo.net/t3169-a-diez-anos-del-11-s
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Spirit666



Mensajes : 7293
Fecha de inscripción : 12/05/2010

MensajeTema: Re: A una década del 9/11   Dom 11 Sep 2011 - 13:46

CAW escribió:
Muy bueno. Sobre todo la gráfica de las altitudes del vuelo, nunca la había visto.

Una sola cosa: el primer atentado a las Twin Towers fue en Febrero de 1993. Yo estaba allá en esos días.

Exacto, fue el 26 de Febrero de 1993 tal como lo indica el primer párrafo de la nota.

Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
CAW



Mensajes : 2202
Fecha de inscripción : 16/09/2010
Edad : 42
Localización : Neuquén, Neuquén

MensajeTema: Re: A una década del 9/11   Dom 11 Sep 2011 - 15:48

Growler escribió:

Exacto, fue el 26 de Febrero de 1993 tal como lo indica el primer párrafo de la nota.


Disculpame, pero el primer párrafo decía (y sigue diciendo a esta hora) 1983. Por eso lo señalé. De última que quede erróneo y listo.

Christian
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
mario venditto



Mensajes : 1170
Fecha de inscripción : 21/11/2010
Edad : 72
Localización : California, USA

MensajeTema: A DIEZ AÑOS DEL ATENTADO A LAS TORRES   Dom 11 Sep 2011 - 22:02



El miedo colectivo justificó políticas contra la libertad

La respuesta a los atentados, según el autor, fue un discurso patriótico fanfarrón. Y el permiso para la tortura, el espionaje interno, el abuso de poder y hasta el maltrato sistemático a los viajeros. Pero aunque se activaron guerras en Oriente Medio, nadie preguntó qué había provocado la ira de los asesinos.
PorPAUL THEROUX
ESCRITOR

Cada uno recuerda exactamente dónde estaba el día en que los aviones se estrellaron contra las Torres Gemelas, esa repentina devastación humeante en la Ciudad Esmeralda, que persiste hasta el día de hoy en una imborrable visión de muerte: horror por entregas.
Empezó a la mañana. Yo iba en mi auto por Cape Cod, volviendo de la descarga municipal, un día luminoso con el cielo azul y bajo el sol marino, escuchando a un hombre aturdido en la radio que trataba de explicar en un programa de información normalmente jovial, el inexplicable choque que acababa de ver desde la ventana de su departamento. “Ese avión, no, se incrustó contra la torre, en mi vida había visto algo así...” Y no mucho después se estrelló el segundo avión.
Observamos estupefactos -enseguida pasó a ser un hecho televisivo en tiempo real- y quedamos aturdidos; nadie tenía la más mínima idea de por qué había ocurrido o qué vendría después. Fue un día signado por la muerte -llamas, gritos, sirenas, confusión extrema, miedo y rumores extravagantes (“Bombardearon el puente del Golden Gate, Seattle refuerza...”). Se volvió más extraño para mí debido a que los primeros aviones de caza que despegaron -con sus ruidosos motores ensordecedores- empezaron a volar sobre mi casa desde la Base Otis de la Fuerza Aérea, el campo militar local, en dirección a la ciudad de Nueva York, porque sin duda (eso fue lo que nos dijeron) nos estaban atacando y Hermano Fuego estaba teniendo su día de perros.
Con el tiempo me di cuenta de que no eran las Torres Gemelas, y parte del Pentágono, y el avión derribado en Shanksville, Pensilvania, lo que había sido destruido, sino algo mucho más grande, nuestra confianza nacional, y que ese país “encantador, confiable, soñador y enorme” (son palabras de Nabokov), el país que yo había conocido triunfante desde la infancia, estaba desconcertado y sacudido como nunca antes; nuestra inocencia había sido aniquilada.
Casi todo lo ocurrido desde entonces me ha parecido desesperado e insuficiente. El discurso patriótico es fanfarronería; estamos confundidos, divididos, asustados y paranoicos, y parecería que no somos capaces de desentrañar esos sentimientos porque nos acosa una sensación accesoria de ruina financiera. La retórica política no hace más que intensificar nuestra sensación de estar bajo asedio.
El día de los ataques, según Summers y Swan, en “The Eleventh Day”, su relato definitivo del 11/9, la reacción del secretario de Defensa norteamericano, Donald Rumsfeld, fue “Bueno, hay que hacer Irak”. Estaba en un búnker protegido con el vicepresidente Cheney, el general Colin Powell y otros, entre ellos el asesor en Seguridad Nacional Richard Clarke, quien oyó (y denunció) esta observación, expresando asombro, diciendo que Irak no tenía nada que ver con los ataques. Rumsfeld agregó: “En Afganistán simplemente no hay suficientes blancos. Debemos bombardear otra cosa para probar que somos grandes y fuertes y que no nos van a intimidar con ataques como éstos”.
La guerra contra el terror comenzó, la guerra contra el terror continúa; nadie sabe cuándo terminará o cómo podría ser una victoria. Hay algo profundamente aterrador, alucinatorio incluso en semejante guerra, tan oscura y cambiante, contra un enemigo sin rostro: ese miedo es la justificación para prácticamente cualquier acción del gobierno, por drástica que sea -militar, social, extrajudicial, lo cual implica tanto secreto como abuso de poder.
De la respuesta y los abusos de poder ha quedado constancia. Afganistán fue bombardeado e invadido y los talibanes huyeron a las colinas; Irak fue invadido y Saddam Hussein derrocado. Aunque las guerras en Afganistán e Irak continúan, hace tiempo que no veo a ningún corresponsal de la TV norteamericana informando sobre ellas.
“Estamos ganando”, el discurso estadounidense oficial, puede traducirse por “Estamos hartos”. Los políticos han tratado de adornar y ennoblecer la respuesta al 11/9, se han entregado medallas, han flameado banderas, pero no va más allá del patriotismo hiperbólico en su nivel más alto. Lo que ha habido, en los diez años transcurridos desde el 11/9, es una atención más volcada hacia lo opuesto, un sentimiento de desesperación o de indiferencia. Una década después, en todo Estados Unidos, pequeños letreros y carteles enormes: “Si ve algo, diga algo”.
El gobierno de los Estados Unidos creó grandes instituciones deprimentes en respuesta al 11/9. La Casa Blanca de Bush permitió a interrogadores estadounidenses ignorar los tratados mundiales que prohíben la tortura, afirmando que su utilización para obtener inteligencia estaba justificada. Se sancionó la Patriot Act, y si bien Obama la criticó durante su campaña para la presidencia, no ha sido derogada. El Departamento de Seguridad Interna fue creado por la Casa Blanca de Bush y prospera en la Casa Blanca de Obama. La tortura, con algunas modificaciones formales, continúa bajo el eufemismo de “técnicas de interrogación reforzadas”. Después del 11/9, Estados Unidos llevó a cabo abducciones aleatorias y los cautivos fueron llevados a terceros países voluntarios para ser torturados en nuestro nombre, una práctica conocida como entrega extraordinaria.
De todos los organismos creados por la respuesta miedosa al 11/9, la Agencia de Seguridad en el Transporte (TSA es su sigla en inglés) es la más visible y, para mí, una de las más odiosas por su obstinación, su torpeza, su ineficiencia y su ubicuidad. Hubo una época en que los registros del equipaje y el interrogatorio a los pasajeros eran un rasgo exclusivo de los viajes a Europa del Este. Ahora esos registros y cacheos son un rasgo habitual de la vida en los Estados Unidos; y el hecho de que nos hayamos acostumbrado, sometiéndonos sin ninguna queja, es una de las consecuencias más tristes del 11/9. Lo veo como un método de intimidación estilo Gestapo-con-una-risita, Stasi-con-una-sonrisa, una especie de teatro de la seguridad que redefinió lo que es un arma (un frasco con líquido, una lima de uñas, un alfiler de sombrero, un zapato), que redefinió la entera noción de privacidad, de viaje, de libertad. El padecimiento en los aeropuertos ha sido contado con sus detalles vergonzosos, los robos y el maltrato de los vigilantes, la intimidación, el absurdo -palpaciones de niños de 4 años, de abuelas en sillas de ruedas, amén de acusaciones de manoseos de glúteos y cosas peores.
Como viajero, he sido penosamente consciente de las débiles garantías dadas por numerosos políticos estadounidenses de que el “submarino” no es tortura. Cualquier país podría hacerme a mí, lo que el gobierno estadounidense ha hecho a tantos viajeros: abducirme, someterme a la tortura, al encarcelamiento sin juicio, al cacheo intensivo o incluso a la entrega y decir, “Pero si esto es exactamente lo que hace su país”.
Cuando el gobierno libio utilizó bombas racimo contra sus ciudadanos rebeldes hace unos meses, la secretaria de Estado declaró solemnemente que esas armas eran inhumanas y que no debían utilizarse. Lo que la Sra. Clinton no dijo es que las bombas racimo han sido condenadas por más de cien países en un tratado global pero algunas de las firmas ausentes en el tratado son las de Israel, China, Libia y los Estados Unidos. Además, las bombas racimo son fabricadas sobre la base de contratos multimillonarios en dólares por Textron Defense Systems en uno de los suburbios frondosos de Boston.
¿Qué tiene que ver todo esto con el 11/9? Todo, porque la fabricación y la venta de armas, como los registros de equipaje, las escuchas telefónicas y la vigilancia son justificados por la guerra contra el terror. Esta puede justificar casi todo, hasta una directiva de poner mala cara. En algunos aeropuertos de los Estados Unidos, hay una advertencia severa en los puestos de seguridad: ‘No haga bromas’.
Para los estadounidenses, hoy el mundo es poco placentero e impiadoso. El mundo parece amenazador, peligroso, más sombrío que nunca, y el islam es como la subversión herética descripta en el Infierno de Dante, donde Mahoma y Alí son torturados en el Círculo 8, y la diabólica ciudad de Dite es caracterizada por sus mezquitas bizarramente iluminadas.
A nadie le interesa demasiado qué causa la ira de los países musulmanes. Una de las principales motivaciones de los secuestradores del 11/9, se refería a las iniquidades del problema palestino -no sólo los territorios ocupados sino la participación norteamericana en la persecución de palestinos. Cualquier musulmán agraviado que se maneje bien en la Web puede reivindicar que en las esferas más altas del gobierno estadounidense, muchos tienen la doble ciudadanía estadounidense-israelí. Los estadounidenses no están autorizados a ser dobles ciudadanos de Irak, Irán, Siria, Pakistán o cualquier otro país musulmán; y por eso no es extraño que un musulmán en Arabia Saudita y Jordania -los países de los conspiradores del 11/9- considerase que los intereses estadounidenses no se distinguen de los de Israel.
Tal vez sea melodramático decir que estamos viviendo en una era de miedo. Como nadie puede soportar una tensión excesiva que socave las fuerzas durante mucho tiempo, estamos exhaustos, desanimados y cerrados, viviendo un período de una opacidad autoinducida inexpresable, con un subtexto de miedo e incertidumbre que se refleja en todos los aspectos de la vida. La cultura popular estadounidense -libros, películas, música- nunca me pareció más trivial y escapista.
Los comentaristas (hombre calvo con traje, rubia agitando su cabellera, dedo en alto y sonrisa de suficiencia) continúan diciendo: “Debemos poner más botas en el terreno”, “Debemos ir hasta el final”. Pero ninguno de los políticos, o gurúes, o figuras nacionales que contribuyeron a crear la psicosis de guerra emitiendo el demente llamado a las armas arriesgó su propia vida. Salvo un puñado de excepciones, ninguno de sus hijos está combatiendo. No hay reclutamiento, apenas hay debate. Nos exhortan al sacrificio, pero éste no es compartido.
¿Quién está recibiendo entonces las órdenes y luchando? Conozco combatientes todo el tiempo, porque gran parte del año vivo muy cerca de una gran base del Ejército estadounidense y una base de los Marines aún más grande en Hawai. Cuando voy al sastre local en la plaza fuerte de Wahiawa, están los soldados en fila para recibir un uniforme remendado porque deben embarcarse rumbo a Irak o Afganistán. Siempre converso con ellos. Me impresiona su sentido del deber.
Busco en vano algo positivo después del 11/9. La aventura en Irak fue desastrosa, Afganistán es imposible de ganar, la pacificación está más lejos que nunca, y al parecer nos estamos llevando a la quiebra a nosotros mismos. Nuestras estadísticas son una burla. Según un informe del Pentágono, las fuerzas armadas estadounidenses gastan más de US$20 millones anuales en aire acondicionado para su personal en Irak y Afganistán.
Es una lección de humildad darnos cuenta de lo imbéciles que hemos sido, y lo poco que aprendimos en los últimos diez años. Creo que somos más humildes, algo bueno, pero también creo que el pueblo humillado puede representar una gran oportunidad para un demagogo. Vivir esta década no ha sido agradable. No es un hecho rescatable, pero hay algo sombríamente tonificante en toda esta realidad, en poder decir con Leontes de Shakespeare “He bebido y he visto la araña”.


Paul Theroux es un novelista y crítico literario norteamericano.

Invito a todos los participantes de este foro a leer este articulo que habla de las mentiras que uso el gobierno de George Bush, para llevar a cabo esta horrenda aventura militar, llena de muerte e injusticia, tanto para propios como para extraños...esta situacion no refleja en nada las ideas plasmadas en la constitucion de los USA que dejaron los padres fundadores de esa gran Nacion.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://mariovenditto@hotmail.com
Acrux



Mensajes : 2325
Fecha de inscripción : 11/06/2011
Edad : 32
Localización : Mendoza

MensajeTema: Re: A una década del 9/11   Lun 12 Sep 2011 - 4:08

Cosas curiosas del 9-11
http://www.youtube.com/watch?v=auyoFqVRNVA&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=Xwz5PdrmGKc&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=WTbGjgLm_aI&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=WTbGjgLm_aI&feature=related
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
CAW



Mensajes : 2202
Fecha de inscripción : 16/09/2010
Edad : 42
Localización : Neuquén, Neuquén

MensajeTema: Re: A una década del 9/11   Lun 12 Sep 2011 - 18:59

Desde la ISS:





Washington, 9 sep (EFE).- El astronauta Frank Culbertson, el único estadounidense ausente en la Tierra durante los atentados de 2001, captócon su cámara la enorme humareda del derrumbe de las Torres Gemelas en Nueva York, en unas fotos y vídeo divulgados hoy por la NASA.

La mañana de los ataques, el 11 de septiembre de 2001, Culbertson se encontraba a bordo de la Estación Espacial Internacional (ISS, en inglés) junto con dos astronautas rusos y a 250 kilómetros de distancia cuando, según recuerda, vio la bola de humo que se erigía desde la zona de Manhattan.

Al sólo enterarse de lo que estaba ocurriendo, porque se lo comunicaron sus superiores, Culbertson comenzó a documentar los ataques en fotografías porque la ISS sobrevolaba en esos momentos el área de Nueva York.

Saludos
Christian
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
flaps



Mensajes : 17185
Fecha de inscripción : 10/05/2010
Edad : 50
Localización : MDQ

MensajeTema: Re: A una década del 9/11   Miér 14 Sep 2011 - 9:12


Fuente:Rianovosti
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
elusivo



Mensajes : 270
Fecha de inscripción : 05/05/2014
Edad : 51
Localización : Córdoba Capiital

MensajeTema: Re: A una década del 9/11   Mar 10 Mar 2015 - 23:39

Por si faltaban misterios:
Tres periodistas estadounidenses de primera línea fallecieron en cuestión de días, después de haber anunciado que se disponía a revelar el mayor informe vinculante entre el Gobierno de Washington y los atentados contra las Torres Gemelas.



Fuente: http://www.lr21.com.uy/mundo/1218143-mueren-3-periodistas-investigaban-gobierno-eeuu-11-setiembre

Saludos.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Contenido patrocinado




MensajeTema: Re: A una década del 9/11   Hoy a las 23:24

Volver arriba Ir abajo
 
A una década del 9/11
Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 1 de 1.
 Temas similares
-
» CADA SIETE OLAS, de Daniel Glattauer
» AMOR DE CADA DIA.
» Cada vez que te acercas y me miras
» ABRO EL DIARIO COMO CADA MAÑANA
» Mucha precaución Vehículo camuflado de tráfico CADA VEZ LO ESCONDEN MEJOR

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
Interdefensa :: - FORO DE MENSAJES - :: -Material Exclusivo INTERDEFENSA-Notas e Informes-
Cambiar a: