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 La "casi-guerra de Navidad". Argentina-Chile 1978

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CAW



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MensajeTema: La "casi-guerra de Navidad". Argentina-Chile 1978   Lun 27 Jun 2011 - 19:54

Buenas noches.

Abro este thread con la intención de unificar aquí todo lo relacionado con lo que se sabe del conflicto que -en 1978- casi deviene en una guerra entre Argentina y Chile.

Acá dejo la primera parte (Parte I) de una Monografía muy extensa que escribimos con un colega y compañero hace cosa de un año para un Congreso de Historia. Aunque aborda la temática especifica de lo ocurrido en el Alto Valle de Río Negro y Neuquén (o eso pretendió, aunque sea someramente), me parece que va a servir como punto de partida.

Las citas bibliográficas, las posteo al final.

Saludos
Christian

PARTE I

Desarrollo


En torno a los antecedentes que se pueden explorar relacionados a “situaciones conflictivas” entre argentinos y chilenos, que tengan como escenario el Canal de Beagle y sus zonas aledañas, algunos pocos autores han armado una cronología mas o menos detallada, al menos para el Siglo XX. (1)

Algunos antecedentes:

Desde mediados del Siglo XIX, la indefinición de fronteras entre Argentina y Chile comenzó a constituirse como problema para Estados Nacionales que –por fin- en mayor o menor medida, comenzaban a establecerse, y afianzarse. En la zona de Cuyo, la existencia de poblaciones estables desde la época de la colonización española, permitía –mas o menos- reducir los puntos de desacuerdo entre los Estados. Pero en las regiones cordilleranas (sobre todo las australes al Sur de San Rafael) la indefinición tropezaba, de uno y otro lado, con la falta de poblaciones asentadas en forma permanente. A modo de síntesis, hacia fines de la década del ´70 del Siglo XIX, en la costa atlántica patagónica, solo existían dos poblaciones mas o menos estables: en Carmen de Patagones, una, y en la zona de Trelew, otra (colonia galesa esta última, donde la soberanía del Estado Argentino difícilmente se podía “dar por sentada”). Hacia el Oeste, el Norte y el Sur se extendía “el desierto”. Lo mismo podía decirse de Fuerte Argentino (Hoy Bahía Blanca), último bastión habitado en forma mas o menos estable en la Provincia de Buenos Aires. (2)

En confluencia con el acelerado proceso de incorporación a la llamada División Internacional del Trabajo experimentado por los nuevos países de América Latina (que demandaba la existencia de producciones primarias que solo se podían obtener de “la tierra”), la necesidad de ocupar nuevas áreas de producción surgió en toda su extensión e importancia para los Gobiernos de Santiago y Buenos Aires. La ocupación permanente (y/o colonización) de los territorios ubicados a ambos lados de los Andes, al Sur del Río Bio Bio y –en general- al Sur y al Oeste del arco de poblaciones que van de San Rafael a Bahía Blanca, se volvió urgente. (3) La política del “hecho consumado” permitiría –luego- establecer bases mas sólidas -para ambos Estados- a partir de las cuales negociar “los límites”. Ocupar tierra se hacía necesario.

Del lado argentino de la Cordillera, el proceso de ocupación de la Patagonia comenzó a ser exitoso con la Campaña al Desierto de Julio A. Roca. El avance del Ejército Argentino significó para el Estado Argentino varias cosas en simultáneo: en primer lugar, la reconstitución de un Ejército Nacional válido –por eficacia y movilidad, cuanto menos- como herramienta de la política de los Gobiernos (algo casi desaparecido desde las Guerras de la Independencia y medianamente remontado con ocasión de la Guerra de la Triple Alianza); en segundo lugar, el desalojo –por muerte, destierro o encerramiento- de las poblaciones (originarias o arribadas) propias de la región; en tercer lugar, el establecimiento de “bases militares” (cuarteles) en las laderas orientales de los Andes, desde las cuales se podía –en la futura y necesaria negociación con el vecino- negociar “soberanía”; en cuarto lugar, el reconocimiento geográfico de las zonas ocupadas, lo que se tradujo (rápidamente) en cartografías de detalle y establecimiento de numerosos “puntos de referencia” (mojones, cuarteles, etc.), así como en la introducción de medios de transporte y comunicación modernos en la zona; en quinto lugar, la incorporación a la economía agro-pastoril pampeana de centenares de miles de hectáreas potencialmente aptas para ampliar y/o diversificar la producción que ya había encontrado un espacio en el mercado mundial post-DIT.

Es evidente que –desde los Acuerdos de 1881- y el “Abrazo del Estrecho”, las situaciones limítrofes pendientes entre Argentina y Chile, se fueron acotando. También –y no menos importante- es digno de resaltarse que, a medida que trascurría el Siglo XX, los pocos puntos que quedaban por resolver, comenzaron a tornarse en escenarios de –a veces- virulentos encuentros entre las Fuerzas militares de ambos países. En este sentido, y ya fuera de la “zona” del Canal de Beagle, el evento mas resonante lo constituye el Tiroteo de Laguna del Desierto, a mediados de los años ´60. (4)

Volviendo a la zona que dará origen al Conflicto de 1978, vale la pena destacar algunos de los hechos mas salientes (muchos de ellos ignorados por el público no especializado) ocurridos entre las décadas del ´40 y la del ´70. En primer lugar, hemos de mencionar el extraño incidente del Dragaminas/Rastreador ARA Fournier (5), ocurrido cerca de la Isla Dawson (6) que, en 1949, terminó con la nave hundida y la totalidad de la tripulación muerta en aguas heladas. Las circunstancias que rodean ese “naufragio” son poco conocidas, pero es un hecho que al mismo siguió un brusco enfriamiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países.

Unos pocos años después, la Armada de Chile contribuyó a la fundación de un poblado anexo a un apostadero naval en la Isla Navarino. Efectivamente, en 1953, se funda Puerto Willians, en la margen Sur del Canal de Beagle, casi exactamente enfrente de la ciudad argentina de Ushuaia. En el contexto de recomposición de relaciones llevado adelante a partir del incidente mencionado en el párrafo precedente, esta acción del Gobierno chileno, no cayó muy bien –evidentemente- entre algunos sectores de la Armada Argentina (ARA). Apenas dos años mas tarde, la misma se vería como protagonista central de la llamada Revolución Libertadora, a resultas de la cual el gobierno de Juan D. Perón sería derrocado. A los intereses puntuales de este trabajo, conviene señalar que la llegada (por primera vez) de la Armada Argentina al Gobierno del país, implicó cambios radicales en numerosos aspectos, especialmente en Política Exterior, a raíz de los cuales, se endureció la postura en torno a los conflictos limítrofes pendientes, especialmente el referido al Canal de Beagle.

En tercer lugar –y en absoluta consonancia con lo recién mencionado- debe recordarse el llamado Incidente del Islote Snipe, ocurrido a lo largo del año 1958, el cual implicó movimientos de efectivos, y disparos de munición de guerra por ambas partes. Según se ha podido reconstruir, los hechos se sucedieron desde fines de 1957 con sobrevuelos, desembarco de tropas uno y otro país y –finalmente- algunas acciones de guerra (como cañoneos y ametrallamientos) que culminarían con el desembarco de un contingente argentino en el islote en cuestión, en pleno Invierno Austral. Recién en Agosto del ´58, las tropas argentinas se retirarían luego de un intercambio epistolar entre los Cancilleres de ambos países. (7)

Un cuarto evento importante ocurre menos de 10 años después, a poco de los hechos de Laguna del Desierto, en 1967, cuando la Armada de Chile (ARCh) denuncia el ataque a su Torpedera ARCh Quidora. En Noviembre del mencionado año la citada nave realizó una travesía, aparentemente usual, a lo largo del Canal de Beagle. El acercamiento –en demasía, según acuerdan tanto argentinos como chilenos- a “la orilla argentina” ( 8 ) originó una serie de eventos que se extendieron durante unos días. Entre los mas salientes, figuran el sobrevuelo “amenazante” (hostil y rasante, según algunas fuentes) de parte de algunos aviones argentinos, así como el disparo de munición de guerra de parte de –al menos- una nave argentina presente en la zona.

Mas allá de esta breve –y seguramente- incompleta enumeración, debe mencionarse también que, a partir de mediados de los años ´50, la Armada Argentina comenzó a desarrollar capacidades no conocidas en Sudamérica que, rápidamente, la posicionaron como líder regional. Entre ellas se destaca la puesta en servicio de los primeros “verdaderos” submarinos, la creación del primer Grupo Aéreo Embarcado (con la compra de un portaaviones durante la Presidencia de Arturo Frondizi) del sub-continente, y el despliegue de los primeros medios de detección y ataque anti-submarinos (ASW) (9). El re-equipamiento de la Armada Argentina, su modernización y su evidente vocación por aventurarse en “la arena política” en un pie de igualdad con el Ejército Argentino, tienen especial relevancia en función de entender la dinámica posterior, sobre todo desde mediados de los años ´70, años a partir de los cuales la influencia de “los hombres de mar” en la determinación de políticas nacionales (sobre todo de Política Exterior) adquirirá un nivel de influencia nunca antes (ni después) conseguido.

Hasta donde se sabe, el llamado “Operativo Soberanía” fue una operación planeada por la Armada Argentina desde –al menos- los meses que siguieron al Golpe de Marzo de 1976. La primera referencia que existe a este plan, parece datar de fines de 1977, cuando, según afirman Seoane y Muleiro, el Presidente De Facto Gral. Videla habría comentado en una “charla de ascensor” sobre su existencia a otro General del Ejército (10) . Algunos de los detalles precisos en torno al escenario marítimo, parecen existir en la forma de un documento (11) cuyo paradero es difícil de seguir, por lo que lo que aquí trataremos de hacer basarnos en las reconstrucciones posteriores que –del mismo- se han podido hacer.

Como es obvio y habitual entre las instituciones armadas de los países, la permanente recolección de información y datos sobre los adversarios potenciales o reales de la nación a la cual pertenecen esas instituciones, permite actualizar esos planes constantemente, conforme se van produciendo variaciones en el dispositivo, en las capacidades y en los medios, ya sean propios o del “enemigo”. Por lo tanto, no debe descartarse que planes de esta naturaleza existieran desde mucho tiempo antes, pero, como se verá mas adelante, la incapacidad de acceder abiertamente a fuentes documentales de origen militar, nos impide confirmarlo.

Citas:

1- Entre otros, ver: AMPUERO, X. El conflicto limítrofe chileno argentino sobre el canal Beagle. Antecedentes Jurídicos e Historia. Trabajo de Investigación. Universidad de Magallanes. 2008.

2- Sobre la colonización galesa en el Nor-este del Chubut, y la relación de los inmigrantes con las autoridades argentinas, las poblaciones autóctonas y la cuestión de las fronteras en general, se pueden consultar, entre otros: MATTHEWS, A. Crónica de la Colonia Galesa en la Patagonia. Traducción publicada en 2005; ROBERTS Y GAVIRATI (Compiladores). Ap Iwan, L. El Desvio del Río Fénix y La Colonia Galesa de Santa Cruz que pudo ser. 2008.

3- Ver, entre otros: BANDIERI, S. Una Historia de la Patagonia. Ed. Sudamericana. Buenos Aires. 2007.

4- Entre otros, se pueden consultar:
http://www.emol.com/especiales/lagunadeldesierto/teniente.htm
http://www.argentina-rree.com/13/13-045.htm

5- Las Fuerzas Navales del mundo reciben la denominación de Armadas o Marinas. Todas anteponen al nombre de sus navíos las iniciales de cada Institución. Para la Armada de Chile, las iniciales son ARCH. La Armada Argentina utiliza la designación ARA.

6 - No se conoce mucho sobre este hecho particular que, en su momento, fue tapa de todos los Diarios Nacionales. Para hacerse una idea de lo que puede haber ocurrido, puede consultarse:
http://www.histarmar.com.ar/InfHistorica/AvisoFournierbase.htm

7- Sobre este incidente en particular, ver el interesante trabajo de SANCHEZ URRA, F. J. EL INCIDENTE DEL ISLOTE SNIPE Y EL CUERPO DE DEFENSA DE COSTA. S/D

8- Ver AMPUERO, X. Op. Cit. 2008, entre otros.

9 - Anti Submarine Warfare, por sus siglas en Inglés, Guerra Anti-submarina, en Español

10 - La anécdota está mencionada en SEOANE Y MULEIRO. El Dictador. La historia secreta y publica de Jorge Rafael Videla. Ed. Sudamericana. Buenos Aires 2001

11- Según SEOANE Y MULEIRO. Op. Cit. 2001, existe un Plan de Operaciones Navales en el conflicto… que aparentemente ellos han podido consultar.




Última edición por CAW el Lun 27 Jun 2011 - 20:01, editado 1 vez (Razón : ortografía y orden en general...)
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MensajeTema: Portaaviones ARA "25 de Mayo" en 1978   Mar 28 Jun 2011 - 10:09

Aquí les dejo un post sobre la participación de nuestro portaaviones y su Grupo Aeronaval Embarcado:
http://elmuan.blogspot.com/2011/02/portaaviones-ara-v2-25-de-mayo.html
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MensajeTema: Re: La "casi-guerra de Navidad". Argentina-Chile 1978   Miér 29 Jun 2011 - 23:54

Algunas de las pocas imágenes conocidas de estos hechos que aqui se tratan:

1) Mapa de las islas que originaron "el litigio" que casi lleva a la guerra.





2) Una imágen poco conocida del ARA Veinticinco de Mayo, con su GAE, participando de lo que la ARA denominó "Operativo Tronador"





3) Interesante imágen de una escuadrilla de F-5 de la FACh, "escoltando" a un avión argentino (probablemente un F-28) desde el que se tomó la foto





Créditos de las fotos, forista Leandro 88 (ZM)

Saludos
Christian
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MensajeTema: Re: La "casi-guerra de Navidad". Argentina-Chile 1978   Jue 30 Jun 2011 - 22:07

PARTE II

El Escenario en 1978:


El Plan básico para abrir las hostilidades con Chile, había sido –como ya fue dicho- armado por la Armada Argentina en función de la ocupación de las tres islas orientales del Canal de Beagle (Picton, Nueva y Lennox). Con el correr de los meses, y ante la evidencia de que ello generaría hostilidades generalizadas a lo largo de la frontera (de mas de 3.000 km), el plan se fue ampliando y complejizando con los aportes de las demás Fuerzas. (12)

Varios autores y testimonios (13) acuerdan en que el día clave para la ruptura de hostilidades habría de ser el 22 de Diciembre en horas de la noche (lo cuál, por ser Verano, ocurriría casi llegado el día 23). Varios mencionan las 22 hs, como la llamada Hora “H”. Según Bruno Passarelli, “La Hora Cero (…) seria precedida entre 24 y 36 horas antes, por una operación nocturna de intrusión en la que efectivos de Elite de la Infantería de Marina desembarcarían en las islas e islotes situados al sur de la desembocadura oriental del Canal de Beagle y fuera de la zona en litigio (el llamado "Martillo"), (…) Se trataba de las islas Freycinet, Herschel, Wallaston, Deceyt y Hornos.” (14) . Según se ha sabido mas recientemente, efectivos de Infantería de Marina de la Armada de Chile, se habrían desplegado –mas o menos secretamente- en las islas e islotes del Canal de Beagle en fechas tan tempranas como Mayo del ´78. Tal situación no podía ser ignorada por los mandos militares argentinos, por lo que la idea del “asalto anfibio” sobre las islas en disputa, entra en la sombra de la incógnita. (15)

De acuerdo a lo conocido, el dispositivo ofensivo que, en Argentina, se había estado armando desde la Primavera del año 1978, empezaría a moverse esa noche cercana a Navidad, hacia el Oeste. Según hemos podido reconstruir, la idea central del plan consistía en alcanzar el Océano Pacífico en tres o mas lugares, “partiendo” –así- la extensión territorial de Chile. Aparentemente, esos puntos eran –al menos, y de Sur a Norte- uno, la Isla Grande de Tierra del Fuego, donde las tropas argentinas deberían alcanzar los poblados de Porvenir y el muelle en la zona de La Angostura (donde la costa de la Isla mas se acerca al continente, unos kilómetros al Oeste de la boca norte del Estrecho de Magallanes); dos, la zona Sur de la Provincia de Santa Cruz, donde supuestamente se aglomeraban unidades blindadas que deberían haber rodado con Punta Arenas como destino final (se supone que operaciones en la zona de El Turbio-28 de Noviembre-Puerto Natales, también estaban previstas); tres, la zona Centro-Sur de Neuquén, probablemente entre los pasos Hua-Hum y Pino Hachado, con operaciones secundarias en algunos otros lugares al Sur y al Norte de este sector.

Se sospecha que Argentina esperaba algún tipo de respuesta del Ejército chileno en las zonas limítrofes entre Chubut y Santa Cruz (al Oeste de Comodoro Rivadavia) (16), ya que el despliegue allí realizado no parecía seguir la línea ofensiva tan evidente en otros lugares. Se destaca la “separación” entre las grandes unidades allí desplegadas (la local IX Brigada, adelantada sobre las primeras estribaciones de la cordillera; y la recién arribada del Litoral II Brigada de Caballería, desplegada entre Colonia Sarmiento y la zona costera), situación que podría interpretarse como preparación del terreno y los medios para operaciones de contra-ataque. En la zona de Cuyo, sector que comprendía la Alta Cordillera, la situación se intuye –cuanto menos- similar a esta.

El Probable despliegue militar de las fuerzas terrestres argentinas:


Según lo que hemos podido reconstruir, la disposición de los efectivos debe haber seguido algún orden muy similar al siguiente:

El V Cuerpo de Ejército, al mando del General José Antonio Vaquero, contaba con los siguientes medios: Tropas de Cuerpo de Ejército, IX Brigada Infantería (en proceso de Mecanización), VI Brigada Infantería de Montaña, X Brigada Infantería (Mecanizada) y I Brigada Caballería Blindada, asignadas estas dos últimas como refuerzos provenientes del I Cuerpo de Ejército (con base en la zona Pampeana y Litoral) El territorio que abarcaba esta Gran Unidad de Batalla, era la totalidad de la Patagonia Argentina, por lo que se podría decir que era la Unidad que llevaría el peso de las acciones ofensivas. La misión asignada parecía dividirse en tres: primera, ofensiva estratégica, a partir de la hora H+2 (22.24:00.DIC.78), en la zona general de las provincias de Santa Cruz, para la conquista de Puerto Natales y Punta Arenas. (Ambos son presuntos objetivos).

La segunda (en coordinación con el III Cuerpo de Ejército), ofensiva a través del paso Puyehue (quizá a cargo de la X Brigada de Infantería Mecanizada), para cortar comunicaciones en la zona sur de Chile. La tercera, operaciones de contención en la zona Oeste de Chubut, en previsión de una ofensiva blindada que –se esperaba- constituyera el esfuerzo chileno principal contra Argentina. La II Brigada de Caballería Blindada (perteneciente al II Cuerpo de Ejército), había sido trasladada hasta la zona de Comodoro Rivadavia, previéndose su empleo (en los términos antes dichos, es decir como fuerza de contra-ataque frente a una posible invasión chilena) por el sector de Río Mayo.

El III Cuerpo de Ejército, al mando del General Luciano Benjamín Menéndez, contaba con los siguientes medios: Tropas de Cuerpo de Ejército, IV Brigada Infantería Aero-transportada, V Brigada Infantería, VIII Brigada Infantería de Montaña. El territorio asignado a esta Gran Unidad de Batalla, era el de las provincias de Santiago del Estero, Jujuy, Catamarca, La Rioja, San Juan, Mendoza, Córdoba y San Luis. La misión concreta, parece haber sido la de contribuir a la llamada “Ofensiva estratégica”, con el propósito de cortar comunicaciones en el centro Chile, conquistando al parecer los alrededores de Santiago en forma principal y Valparaíso en forma secundaria. A todas luces, los efectivos asignados no parecen ni remotamente suficientes (o pertinentes) como para encarar un “cruce de los Andes” que permitiera cumplir con estos supuestos objetivos, sobre todo teniendo en cuenta “el valor estratégico” del objetivo a conquistar. Deducimos, entonces, que –quizá- la misión real de este Cuerpo fuera otra. (17)

El II Cuerpo de Ejército, al mando del General Leopoldo Galtieri, contaba con los siguientes medios: Tropas de Cuerpo de Ejército, III Brigada Infantería, VII Brigada Infantería. La zona de responsabilidad asignada a esta Unidad comprendía las provincias de Santa Fe, Formosa, Misiones, Corrientes, Entre Ríos y Chaco, es decir, la zona Norte del Litoral y la Mesopotamia. Por su lejanía del escenario principal, se deduce que el objetivo asignado a este Cuerpo, era el de mantener “la vigilancia sobre la frontera Este de Argentina (Brasil) país con el cual –en aquel entonces- las relaciones tampoco atravesaban por su mejor momento.

A todo lo antes dicho, puede agregarse que tanto la Infantería de Marina (IMARA, según la particular terminología naval) como otras fuerzas federales (Gendarmería Nacional, Prefectura Naval y Policía Federal) también remontaron Unidades Tácticas (Batallones) que fueron desplegados como tales en algunos puntos de la geografía patagónica, asignados a las unidades mas grandes con mando en la zona. De tal suerte, se puede afirmar que la Isla Grande de Tierra del Fuego, albergaba a la casi totalidad de los Batallones con que la IMARA contaba como Cuerpo (al menos los Nº3, 4 y 5 estaban en tierra y otro –el Nº2- permanecía embarcado para realizar operaciones anfibias en las aguas cercanas), las baterías de Artillería, Artillería Anti-aérea del cuerpo mas sendos batallones de la Policía Federal y la Prefectura y numerosos elementos (Escuadrones) de Gendarmería Nacional que se les sumaban.

El desarrollo de las operaciones:

Según Ximena Ampuero, “la Operación Soberanía fue puesta en marcha la noche del 21 al 22 de Diciembre de 1978, el 4º Batallón de Infantería de Marina debía desembarcar en las islas en disputa a la hora 4:00 del 22 de Diciembre. Helicópteros de la Fuerza Aérea, Ejército y Armada transportarían al Batallón, pero fue abortada solo horas antes cuando la Junta Militar Argentina resolvió aceptar la mediación papal.” (18) Esta información complementa la indicada por autores como Burzaco o Pasarelli (19), quienes indican que las hostilidades a gran escala debieran haber comenzado entre el 22 y el 23, pero que las operaciones “preliminares” debieron haber empezado a desarrollarse entre las 18 y 36 horas previas, lo cual nos da la mañana del día 21 de Diciembre.

Incógnitas sobre “los preliminares” de la Guerra que no fue. Un intento de Epílogo:

Al menos cuatro incidentes -hasta aquí- merecen especial atención e investigación futura. El primero, es el desembarco de Fuerzas Especiales argentinas en islas e islotes ubicados al Sur de la Isla Navarino, en aguas y jurisdicción evidentemente chilenas, desde fechas tan tempranas como el 20 de Diciembre.

En segundo lugar, la entrada y permanencia en patrulla de –al menos dos, quizá tres- submarinos argentinos en aguas de jurisdicción chilena (desde el mismo pasaje de Drake hasta la boca sur del Estrecho de Magallanes) (20) desde el 17 de Diciembre cuanto menos.

En tercer lugar, la entrada de buena parte de la Escuadra de Mar de la Armada de Chile en Mar Argentino (probablemente hasta alguna zona directamente al Sur de la Isla de los Estados) en la noche del 22 al 23 de Diciembre (cosa que según refieren algunos participantes en Foros de Internet, habría sido “la caída en la trampa” tendida por la ARA al hacer suponer a su rival chilena que la Flota Argentina se estaba dirigiendo hacia las islas en disputa en el transcurso del día anterior, solo para volver sobre sus pasos en la noche, amparados por una tormenta de poco usual potencia). (21)

Por último, debe analizarse lo ocurrido en la zona fronteriza de Neuquén, donde parece ser que tropas argentinas efectivamente ingresaron a territorio chileno en la noche referida o poco antes y debieron ser retiradas en el transcurso del día siguiente tras ser “perseguidas” por propias fuerzas ya que no respondían (de acuerdo a los planes de guerra establecidos) a las órdenes radiadas desde sus bases en Argentina. En este caso, hay numerosas personas que afirman haber estado a la vera de una laguna en la zona de Aluminé/Pehuenia, en la cual habría restos carbonizados de vehículos militares. Las versiones sobre el origen de estos restos son al menos tres, una de las cuales los cifra como el resultado de una emboscada tendida por efectivos chilenos operando de este lado de la frontera. (22)

Citas:


12- Las Fuerzas Armadas de los países, son –desde mediados del Siglo XX- generalmente tres: el Ejército -de tierra-, la Marina/Armada, y la Fuerza Aérea -llamada por algunos países Ejército del Aire. En Argentina se los conoce también como las “tres Armas”.

13- Algunos de ellos:
PASARELLI, B. Op. Cit. 1998
AMPUERO, X. Op. Cit. 2008
BURZACO. BURZACO. “La Fuerza de Submarinos de la Armada Argentina en la crisis de 1978” En: Revista DeySeg (Defensa y Seguridad del Mercosur). Número 43, Año 8. Pág 4 a 15.

14- PASARELLI, B. Op. Cit. 1998
15 - Respecto de los despliegues chilenos en la zona del Canal, ver: “La increíble y secreta operación chilena para proteger Picton, Nueva y Lennox” En: http://chile-hoy.blogspot.com/2009/11/la-increible-y-secreta-operacion.html
16 - Esta idea se puede apreciar entre las informaciones vertidas por algunos foristas trasandinos en el sitio http://zonamilitar.com.ar/
17 - Según el artículo “Beagle: a tres décadas de la guerra que no fue”, “… (se) preveía que a las 6 del 23 de Diciembre de 1978 la Fuerza Aérea procedería a la destrucción de su similar de Chile en tierra. (…) las acciones no se circunscribirían al extremo sur del continente ya que el III Cuerpo de Ejército tenía como misión partir desde Mendoza y cortar las comunicaciones en el centro de Chile…” publicado en el Diario La Nueva Provincia, el 21 de Diciembre de 2008
18 - AMPUERO, X. Op. Cit. 2008.
19 - Ver, entre otros:
PASARELLI, B. Op. Cit. 1998.
BURZACO. Op. Cit. 2009.
20 - BURZACO. Op. Cit. 2009.
21 - Ver el sitio http://zonamilitar.com.ar/
22 - Tenemos –de momento- tres testimonios de personas que dan fé de la existencia de estos restos, asi como de las versiones –también tres- que sobre su origen existen. Testimonio Lucas R., Helmut S., Eduardo M.

Saludos
Christian
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MensajeTema: Re: La "casi-guerra de Navidad". Argentina-Chile 1978   Jue 30 Jun 2011 - 23:02

Está muy bueno el trabajo Christian!!
Hay más?

Saludos
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MensajeTema: Re: La "casi-guerra de Navidad". Argentina-Chile 1978   Jue 30 Jun 2011 - 23:10

Que bueno que te haya gustado, Marcelo!!

Yo lo leo y le encuentro mil errores... pero, bue... es asi.

Queda una parte pequeña, pero muy regional. La subo mañana o pasado.

Saludos
Christian

PD: Faltarían fotos y mas fuentes, creo... Quizá Growler pueda aportar algunas cositas, no?
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MensajeTema: Re: La "casi-guerra de Navidad". Argentina-Chile 1978   Vie 1 Jul 2011 - 7:58

Siempre un trabajo histórico de investigación tiene errores y vas a corregir cosas con el tiempo, pero eso no quita el mérito del laburo que llevó, además escribir es muy dificil sumado al trabajo tecnico de investigación, encima hay que "escribirlo ameno al lector".
No se mucho de los acontecimientos del '78, pero viví la angustia de esa guerra, ya que un vecino ferroviario inspector de formaciones, cada tres días venía a contarnos del material que se transportaba al sur y de las baterias antiaéreas en la formación misma.
Y la frutilla del postre, mi hermano con 18 años ( con prorroga, pero en edad de merecer).

Saludos
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MensajeTema: Re: La "casi-guerra de Navidad". Argentina-Chile 1978   Vie 1 Jul 2011 - 19:55

Algunas fotos mas encontradas por ahi:

En la primera, una formación táctica del grupo helicópteros norte (Grupo Aereo Insular) patrullando los Canales Fueguinos en diciembre del ´78. En la segunda -que es del Operativo Tronador- la EAH1 desplegada en el helipuerto de campaña ANDORRA (TDF) (Si le hacen fuerza, se ve el Hughes 500c PA 30 adscripto a la escuadrilla)









Fuente: Escaneos del Forista "pndc1974" (Publicadas en ZM)

Saludos
Christian
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MensajeTema: ALGUNAS ESCUADRILLAS AERONAVALES EN 1978   Dom 3 Jul 2011 - 19:24

ESCUADRILLA AERONAVAL DE HELICOPTEROS
SA-316 ALOUETTE III

A partir del 13 de Diciembre de 1978, los 10 Alouette son asignados al Grupo Aéreo Insular, destacándose a las Bases Aeronavales Río Grande y Ushuaia. Se constituyó el Grupo Sur de Helicópteros con cuatro SA-316B (3-H-11, -12, -14 y -15) que operó por espacio de 32 días desde el Helipuerto de Campaña Andorra, teniendo asignado además al Hughes H-369C PA-30 de la Prefectura Naval. Los restantes Alouette (3-H-2, -3, -5, -7, -9 y -10) conformaron el Grupo Norte, que operó eventualmente desde los Aeródromos de Campaña “Frutilla” y “La Sara”. Durante este importante despliegue se cumplieron vuelos de navegación táctica rasante, ataque a blancos terrestres y navales y adiestramiento de vuelo con meteorología adversa, además de vuelos de patrullaje y reconocimiento táctico; totalizándose 492.3H de vuelo. Los helicópteros del Grupo Norte, fueron artillados con sistemas de puntería y lanzacohetes Albatros; y los del Grupo Sur con misiles AS-11/-12.
Hacia el 15 de Enero comienza, el repliegue de los helicópteros concentrándose inicialmente en la Base Aeronaval Ushuaia.

FUENTE:
SERIE AERONAVAL Nº 6
José Félix NUÑEZ PADIN.

ESCUADRILLA AERONAVAL DE EXPLORACION
LOCKHEED P2V NEPTUNE


La escuadrilla Aeronaval de Exploración fue desplegada a la Base Aeronaval Río Grande. Desde allí los Neptunes volaron intensamente en misiones de exploración antisubmarina y antisuperficie, inclusive sobre aguas del Océano Pacífico. Esto exigió un importante esfuerzo a la dotación de la unidad, y ante las necesidades operativas el SP-2H 0706/2-P-110 fue canibalizado completamente. Luego para fines de 1979, el Neptune 0718/2-P-114 quedaría sin servicio en Punta Indio y muchos de sus elementos (flaps, tanque de punta de ala, tren de aterrizaje de nariz, equipos electrónicos) fueron utilizados en beneficio del 0708/2-P-112, rehabilitado hacia Agosto de 1981.[i]

FUENTE:
SERIE AERONAVAL Nº 7
José Félix NUÑEZ PADIN.


ESCUELA DE AVIACION NAVAL
NORTH AMERICAN (SUD AVIATION) T-28 FENNEC


Se dispuso la suspensión transitoria de la desactivación de los T-28 de la ESAN. Así fue ordenado el alistamiento artillado de una escuadrilla de T-28, con una sección de tres aviones destacada en la zona Sur. De acuerdo a la planificación del “Operativo Tronador” la escuadrilla completa pasó a operar a partir de Diciembre de 1978 desde la Base Aeronaval Río Grande asumiendo las tareas de reconocimiento armado y apoyo aéreo en el TOAS. Una vez superada la crisis y con la entrada en servicio efectiva de los Turbo Mentor se dispuso la desafectación operativa de los últimos T-28F.

FUENTE:
SERIE AERONAVAL Nº 10
José Félix NUÑEZ PADIN.


ESCUADRILLA AERONAVAL ANTISUBMARINA
GRUMMAN S-2 TRACKER


Fueron desplegados hacia la zona Sur respondiendo a directivas del Operativo Tronador. Los S-2E al mando del Capitán de Corbeta Jorge Enrico, integrando la Fuerza de Tareas 31, fueron embarcadas en el portaaviones ARA (V-2) “25 de Mayo” el 9 de Diciembre. Una sección compuesta por tres S-2A Tracker (0510/2-AS-2, 0514/2-AS-4 y 0512/2-AS-6) al mando del Capitán de Corbeta Bernardo Viglierchio se constituyó en la Base Aeronaval Río Grande a partir del 1º de Diciembre, como parte de la Fuerza de Tareas 42 del Grupo Aéreo Insular. Su tarea consistió en la exploración de aguas restringidas, control de tráfico marítimo y reconocimiento de zona.

FUENTE:
SERIE AERONAVAL Nº 14
José Félix NUÑEZ PADIN.


TERCERA ESCUADRILLA AERONAVAL DE CAZA Y ATAQUE
McDONNELL DOUGLAS A-4Q SKYHAWK

La Armada decidió reforzar la vigilancia sobre el litoral patagónico, estableciendo un dispositivo aeronaval que quedo encuadrado en la "Operación Rigel". La intención era impedir que aeronaves extranjeras fotografiaran a la Base Aeronaval Almirante Zar. Para tal propósito se desplazaron destructores que mantendrían vigilancia radar, asistida por IFF, embarcando al Oficial interceptor que controlaría la operación. Los medios asignados para la misión fueron cinco A-4Q Skyhawk que arribaron a Trelew a partir del 3 de Febrero de 1978(13). Tres aviones destacados permanentemente en Trelew, de los cuales dos en alerta continua con un tiempo de despegue máximo de tres minutos y medio. Los aviones se encontraban alistados en dicha condición, con el generador en contacto al interior del hangar que mantenía sus puertas abiertas, durante un período de quince horas a contar de las 06:30 a.m. Las operaciones se realizaban en forma coordinada con destructores de la flota, que ejercían la función de piquete radar y control de las operaciones. Por cuestiones políticas, durante estas operaciones de interceptación no se pudieron utilizar los misiles Sidewinder.
Este operativo concluyo el 13 de Febrero con el regreso a Comandante Espora, desconociéndose el resultado del mismo.
Considerando el curso que tomaban los acontecimientos, desde el nivel superior de la Armada, se emitieron directivas con el objetivo de lograr el mayor grado de alistamiento de todas las unidades navales, entre ellas obviamente la 3° Escuadrilla Aeronaval de Caza y Ataque. En lo que respecta al personal, las instrucciones ordenaban disponer del mayor número posible de pilotos para el mes de Septiembre. Se encaro el adiestramiento en forma intensiva con prioridad en la etapa Armas durante Junio y Julio, manteniendo un ritmo sostenido de doce vuelos diarios. En 10 que respecta a la dotación de pilotos, el Comandante de la 3° de Caza y Ataque Capitán de Corbeta Ítalo Lavezzo, disponía de cinco experimentados pilotos, los Tenientes de Navio Agotegaray, Bedacarratz, Curilovic, Sanchez Alvarado y Zubizarreta . Como refuerzo, se sumaron el Capitán de Corbeta Eduardo Alimonda procedente del COAN y el Capitán de Corbeta Jorge Colombo adscripto a la Escuela de Guerra, ambos con calificación de pilotos secundarios. También prestaban servicio los Tenientes de Fragata Barraza, Pettinari y Poch como pilotos primarios con adiestramiento completo, al tiempo que alcanzaban el nivel de primario los recientemente incorporados Teniente de Fragata Gallo, Teniente de Fragata Meijide y el Teniente de Corbeta Mayora. Fue re-incorporado el Teniente de Navío retirado Axel Adlerceutz en función de señalero. Al momento del embarque se sumaron los Tenientes de Navío Castro Fox, Collavino y Francisco. Los Tenientes de Fragata Dottis y Urtubey no fueron convocados a tiempo; en caso de un conflicto prolongado estaba prevista incorporar otros seis pilotos que se encontraban en destinos del exterior o retirados. Entre el 31 de Agosto al 7 de Septiembre, debido a la constatación de sobrevuelos de Learjet 25 chilenos, se dio curso a la "Operación Rigel II" (14). Liderados por el Capitán de Corbeta Lavezzo, participaron los Tenientes de Navio Agotegaray, Zubizarreta y los Tenientes de Fragata Barraza, Pettinari y Poch. La funcion de piquete radar recayó en el destructor ARA (D-29) "Piedrabuena". Los vuelos de intercepción se Ilevaron a cabo con munición completa en cañones. Prosiguiendo con el plan de adiestramiento, durante los meses de Agosto y Octubre se realizaron practicas a bordo del portaaviones, que dejaron a la 3° de Ataque en condiciones de realizar operaciones nocturnas desde el mar. Durante la Séptima Etapa de Mar en Octubre, el Teniente de Navío Bedacarratz cumplió el primer enganche nocturno a bordo del ARA (V-2) "25 de Mayo". Se desarrollo una formación táctica de ataque con cuatro aviones, configurados en dos parejas con armamento diferente. AI frente dos aviones, con un TER/MER en la estación central, armados con tres lanzacohetes LAU-69 y un máximo de 57 cohetes, los que dejaban paso a dos configuraciones bomberas. Por detrás, los dos aviones restantes artillados con seis bombas Mk.82 Snakeye en la estación central.
Estaba ideada para atacar en vuelo de aproximación rasante a destructores o naves equivalentes. Se practico la maniobra intensamente contra una nave hundida, frente a la playa de oficiales en Puerto Belgrano. Se utilizaron cohetes Albatros y FFAR de ejercicio, munición de 20 mm y bombas de ejercicio Mk.106.
Otra táctica desarrollada por la escuadrilla consistía en el empleo de secciones de tres aviones armados con una combinación de bombas de caída libre y frenada. Para compensar la ausencia de equipamiento propio, los ataques eran coordinados por aviones S-2E Tracker o SP-2H Neptuno en el rol de exploración y dirección de las fuerzas propias. Se realizaron también practicas de ataque nocturno anti-superficie, para la cual se empleaba un Skyhawk especial mente equipado con bengalas Mk.24 y Mk.45.
Durante el mes de Marzo 1978 se efectuó el primer lanzamiento de dos AIM-9B Sidewinder, a cargo del Capitan de Corbeta Lavezzo con el Teniente de Navio Sanchez Alvarado actuando como seguidor.
Se efectuaron turnos de combate contra los F-86F Sabre del Grupo Aéreo 4, con los que se simulaban los Hawker Hunter de la Fuerza Aerea Chilena. Gracias a ello, se identificaron patrones de vuelo y configuraciones en las cuales los A-4Q pudieron derrotar a los F-86F.
Se adoptaron medidas para adelantar las fechas de inspecciones y recorridas PAR a efectos de liberar la mayor cantidad posible de aviones. Tanto el personal del Taller Aeronaval Central como el del Arsenal Aeronaval N°2 trabajaron incansablemente y con gran profesionalismo, por 10 cual quedaron todos los aviones en servicio para fines de 1978. Se recupero inclusive al A-4Q 0665/3-A-312 que estaba parcialmente canibalizado.
La 3° de Caza y Ataque se integra al Grupo Aeronaval Embarcado por única vez con la totalidad de sus aviones.
EI 8 de Diciembre de 1978 zarpó el portaaviones junto a otras unidades navales, para llevar a cabo las actividades previstas en la Novena Etapa de Mar. Así daba comienzo la denominada "Operación de Afianzamiento de la Soberanía Nacional", que se extendió hasta el día 25. Se mantenía en forma constante una sección de dos Skyhawks, en condición de despegue a cinco minutos de aviso, artillados con dos Sidewinder y municion completa de 20 mm.
EI 15 de Diciembre de 1978 en horas de la mañana un EMB-111 de la Aviación Naval Chilena se encontraba patrullando el área de la boca oriental del Canal de Beagle, cuando la proximidad de la Flota de Mar argentina. Comunicada la novedad y dado que estaba corto de autonomía, aterriza en la estación aeronaval de Puerto Williams, en donde sus tripulantes deciden continuar la patrulla utilizando un CASA 212 Aviocar. Poco después y cuando eran aproximadamente las 14:40 horas los pilotos chilenos informan de la presencia de naves argentinas navegando sobre la posición Lat. 55° 55' Sur-Long. 63° 48' Oeste, desconociendo que los movimientos de su aeronave eran seguidos por el radar del portaaviones"25 de Mayo" que navegaba al Sur-Este de la Isla de 105 Estados.
Efectivamente se habían detectado claramente dos ecos radar en distinta posición, correspondientes a aeronaves no identificadas.
Se ordeno el inmediato despegue de los dos Skyhawk en configuración interceptora tripulados por el Capitan de Corbeta Lavezzo (0654/3-A-301) Ypor el Teniente de Fragata Poch (0660/3-A-307); en tanto que el Teniente de Fragata Barraza actuaría de apoyo con su Skyhawk en configuración tanque. Los aviones son vectoreados desde el portaaviones, contra los dos ecos radar. EI primero en ser interceptado, fue identificado como un S-2ATracker Utilitario- tripulado por el Teniente de Fragata Enrique Fortini y por el Guardiamarina Marcelo Álvarez- que volaba sin su sistema IFF activo. Instantes después, el segundo objetivo fue identificado como un CASA 212 chileno volando a 5000 pies, el cual fue seguido a distancia de tiro por el Capitán Lavezzo. Tras seleccionar el switch de lanzamiento de misil, requirió instrucciones para proceder. EI Comandante de la Flota de Mar Contralmirante Humberto Barbuzzi Ie ordeno "No dispare, informe posición y movimientos”. Atento a ello se desconecto el panel de armamento, tras lo cual cruzo la línea de vuelo del Aviocar desde atrás y hacia arriba, regresando hacia el portaaviones. EI pasaje del Skyhawk a escasa distancia provoco además de turbulencia, una total sorpresa a los pilotos chilenos, quienes nerviosamente cambiaron de rumbo, para intentar ocultarse en una formación nubosa. Cuatro días después a las 16:49 Hrs del19 de Diciembre, la situación de tensión Ilego a un punto extremo. En esta oportunidad fue el Teniente de Fragata Pettinari quien al mando del A-4Q 0654/3-A-301 intercepto nueva mente a un CASA 212 Aviocar sobre la posición Lat. 54° 30' Sur-Long. 60° 453' Oeste, mientras se desplazaba a unos 150 nudos y 3000 pies de altura EI desempeño de la escuadrilla a lo largo del denominado Operativo "Tronador" fue a nivel personal y material excelente.
FUENTE:
SERIE AERONAVAL Nº 24
José Félix NUÑEZ PADIN.

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MensajeTema: Re: La "casi-guerra de Navidad". Argentina-Chile 1978   Mar 5 Jul 2011 - 20:10

Amigos, aca va la parte final del trabajo que comenzara a postear hace unas semanas:

PARTE III

El Alto Valle en 1978 y el tratamiento en la prensa escrita


En medio del clima pre-bélico descrito en el punto anterior, y como sucedió en muchos países y en diferentes épocas, las autoridades argentinas iniciaron actividades tendientes a involucrar a la población civil en la situación. Estas actividades se conocen como acción o propaganda psicológica. Como parte de la campaña tendiente a “preparar mentalmente” a la población, se ejecutaron numerosas acciones que podríamos denominar de “defensa civil”. Los “operativos de oscurecimiento” en todo el país, especialmente en la zona fronteriza, se volvieron habituales. En nuestra región del Alto Valle, determinadas noches había que oscurecer toda la zona urbana y las chacras, para practicar lo que debía hacerse en caso de un ataque aéreo desde Chile. A continuación se detalla –en la forma de cuadro- algunos de esos eventos ocurridos entre Octubre y Diciembre de 1978 en las localidades del Alto Valle:

Calendario de Ejercicios de Oscurecimiento

FECHA LOCALIDAD
09 / Oct / 78 Bº Alta Barda – Neuquén Capital

27 / Nov / 78 General Godoy

05 / Dic / 78 Cipolletti – Cinco Saltos – Contralmirante Cordero

11 / Dic / 78 Alto Valle (desde Plottier hasta Chichinales)

19 / Dic / 78 Cutral-Có - Plaza Huincul

Fuente: Diario “Río Negro” de los meses de Octubre a Diciembre de 1978

Con el argumento de un potencial conflicto armado, los Intendentes nombraban Jefes de Manzana, quienes tenían que confeccionar un listado de sus vecinos y registrar las actitudes de éstos. En las noches de “operativo”, estos jefes (que a su vez dependían de otros, en una estructura piramidal) recorrían sus sectores y llamaban la atención a quienes no tapaban debidamente las aberturas de sus casas para que no saliera luz al exterior. Para tomar un ejemplo de los referidos en el cuadro anterior, en la noche del 09 de Octubre de 1978 se organizó un operativo de oscurecimiento en barrio Alta Barda organizado por Defensa Civil municipal y que fue inspeccionado por el Gobernador de la Provincia de Neuquén –General Martínez Waldner- quien sobrevoló la zona.

A partir de las 21:30, según señalaba el Boletín Oficial, se dio la orden de oscurecimiento del barrio, que apenas 30 segundos después era totalmente acatada, comprobándose un perfecto funcionamiento de los organigramas y planes impartidos a los jefes de manzana y de sector quienes tenían junto con la Policía de la provincia, la obligación de hacer cumplimentar las órdenes impartidas.

"Al respecto, cabe destacar la perfecta organización de los cuadros policiales intervinientes, así corno también el celo puesto en sus funciones por la población civil que participó del operativo, haciendo cumplir estrictamente las indicaciones adecuadas al caso, que se vio totalmente facilitada por la comprensión y decidido apoyo del resto de los habitantes de Alta Barda”. (23)

El General Martínez Waldner se reunió al término del operativo con los integrantes del organismo de Defensa Civil municipal que se encontraba presidido por el Intendente César José Gazzera y felicitó efusivamente a las personas que intervinieron en él, haciéndole llegar el reconocimiento de su gobierno. “Como gobernador, como soldado y como argentino -dijo el titular del Poder Ejecutivo-- les hago llegar mi reconocimiento por la receptividad y por el celo en el cumplimiento del deber que han puesto todos ustedes, como asimismo, el espíritu de total colaboración manifestado por todos los habitantes del barrio Alta Barda". (24)

Por los medios de comunicación se instruía a la población en general acerca del modo de cubrir las aberturas, los focos de los autos y cualquier fuente de luz. Las acciones que se esperaba que la población ejecutara, se pueden apreciar en la noticia publicada en el Diario Río Negro del 12 de Diciembre de 1978 y que se reproduce textualmente a continuación:

“La Junta Municipal de Defensa Civil de Neuquén capital realizará el jueves 14 de Diciembre de 1978 un operativo de oscurecimiento en la ciudad entre las 22,30 y 23,30hs en forma conjunta con otras ciudades del Alto Valle.
Instrucciones:
1) Inicio del operativo a las 22,00hs., cuando sonará una sirena instalada en el centro de la ciudad y con el estallido de bombas de estruendo. Simultáneamente por las ondas de LU 5 Radio Neuquén y del Canal 7 de TV se anunciará el inicio del ejercicio.
2) Los automovilistas que se encuentren en el radio del operativo estacionarán de inmediato y apagarán todas las luces. Harán sonar sus bocinas durante un minuto, y no podrán volver a circular hasta el fin del ejercicio para evitar accidentes.
3) Los medios de transporte público y privado (colectivos, taxis y remises) no podrán circular durante el operativo.
4) Ante cualquier emergencia individual, tales como partos, accidentes u otras urgencias médicas; los afectados deben dirigirse a los jefes de manzana para que los servicios de seguridad los evacuen hacia los lugares de atención.
5) Toda persona que posea equipos de comunicación de bandas ciudadanas, deberá abstenerse de usarlos durante el ejercicio para no entorpecer los servicios de emergencia, ya que CALF utiliza dicho sistema.
6) El alumbrado público será cortado totalmente, las viviendas particulares tendrán suministro de energía eléctrica. Por ello, debe evitarse que la luz salga al exterior por puertas, ventanas y claraboyas en baños o cocinas. En caso de no contarse con postigos o persianas adecuadas que impidan filtraciones, tendrán que cubrirse con mantas, papeles oscuros o cartones gruesos. Se deberá tener cuidado al encender los televisores, ya que la fluorescencia se proyecta al exterior con gran intensidad.
7) Se solicita a la población no salir a la vía pública en forma innecesaria; quienes deban hacerlo tendrán que llevar ropa clara, en lo posible colores blancos, o un papel desplegado en sus manos para ser identificado por las fuerzas de seguridad, se recomienda que los niños permanezcan en sus hogares.
8)Los jefes de manzana tendrán la misión de instruir y preparar a los jefes de familia para un eficaz comportamiento la noche del operativo y deberán controlar que todas las viviendas y edificios de su jurisdicción cumplan las medidas impartidas y, muy concretamente, las destinadas a las coberturas de todas las salidas de luz al exterior.
9) Los jefes de familia colaborarán ante cualquier requerimiento que se les formule durante la práctica de oscurecimiento y deben contribuir a que los ejercicios se realicen a la perfección.
10) Los locales comerciales, restaurantes, confiterías, bares, cines y teatros funcionarán normalmente. Para ello deberán apagar totalmente sus vidrieras y carteles luminosos exteriores y evitar la proyección de luz de igual manera que las casas particulares.
11) Las reparticiones públicas de todo orden, sanatorios, clínicas, escuelas nocturnas, fábricas, etc. tendrán designado un responsable de las tareas de oscurecimiento.
12) Las rutas 234 y 22 estarán bloqueadas durante el operativo.
13) La junta municipal de Defensa Civil señala que un oscurecimiento adecuado no implica paralizar la vida de la ciudad, ya que en su interior debe continuar normalmente.
14) Un ejercicio de esta naturaleza tiene el carácter de carga pública. Por lo tanto es obligatorio respetar absolutamente las indicaciones que se impartan por los servicios de emergencia a través de los jefes de manzana y los medios de comunicación.
15) En esta oportunidad, por ser un ejercicio de práctica, permanecerán encendidas por seguridad aérea las balizas ubicadas en el edificio torre del barrio Alta Barda, en la antena de Canal 7 de televisión y en la antena de ENTel, ENCOTel y L.U.5 Radio Neuquén. El resto de las balizas en edificios de altura deberán ser apagadas.”
(25)

Según puede deducirse, las instrucciones eran tan precisas como contradictorias, pues mientras en el punto 13 se enfatiza sobre la continuidad del ritmo ciudadano, en los demás puntos se indica la casi paralización de las actividades y el sometimiento de la población a una virtual (por no decir explícita) militarización. A la atmósfera de sospecha constante sobre la población –el enemigo interior- propia de esa dictadura sangrienta, se sumó la correspondiente al enemigo externo. Se denunciaron actos de sabotaje, como el del lunes 04 de Diciembre, cuando en pleno oscurecimiento se iluminó un sector del Bº Don Bosco en Cipolletti, el diario de la zona lo calificó como “un acto de suma gravedad” (Río Negro, 07 de Diciembre de 1978, p. 12)

Por entonces, la llamada “visión nocturna” estaba en pleno desarrollo, y los oscurecimientos algo podrían haber aportado a la desubicación espacial de los pilotos chilenos, si es que estos hubieran recibido órdenes de ejecutar bombardeos contra ciudades del Alto Valle. Parece –ahora- bastante poco probable que tal cosa hubiera ocurrido, lo que –sin embargo- no desmerece la “utilización política del miedo” que las autoridades militares argentinas parecen haber hecho al poner en práctica este tipo de operativos. En realidad, el verdadero propósito de estos operativos parecía ser militarizar a la población, crear “un fantasma” (agresión externa) que hiciera dejar de lado y/o silenciar toda disidencia interna.

Otras manifestaciones de las implicaciones para la población civil quedaban evidentes en los siguientes ejemplos: primero, publicación del Decreto Nº 2348 que informaba sobre “movilización parcial y de duración limitada” (26) de los ciudadanos pertenecientes a la reserva (ex soldados – suboficiales – oficiales). Esta práctica no era –ni había sido- habitual en las Fuerzas Armadas de Argentina; segundo realización por parte del Comando de la VI Brigada de Infantería de Montaña (con asiento en Neuquén Capital) realizó un censo de automotores civiles que tuvieran equipos de comunicaciones radioeléctricas en la Provincia de Neuquén y del Departamento General Roca de la Provincia de Río Negro. (27)

Este ambiente militarizado descrito y que tuvo su correlato en nuestra región fue, como dijimos, generado e impulsado por la dictadura; pero también hubo una densa trama de la sociedad civil (historiadores, periodistas, políticos, dirigentes gremiales, empresarios) que alentó y legitimó la decisión del gobierno de rechazar el laudo y promovió la construcción de un clima violento, belicista y –por momentos- xenófobo.

La Academia Nacional de la Historia no emitió un dictamen oficial sobre la cuestión de límites con Chile. Pero muchos de sus miembros de número, entre los cuales buena parte integró la Mesa Ejecutiva de la corporación, se dedicaron a estudiar y fijar posición sobre el tema a través de conferencias, artículos y libros. Estos formaron un corpus documental que puede considerarse la posición no oficial pero sí oficiosa de la institución sobre las relaciones diplomáticas de Argentina con Chile en general, y de la cuestión del Beagle en particular. (28)

Desde el sector empresario, también llegaron expresiones de adhesión a la medida del gobierno de facto. Entidades como la Confederación Argentina de Transporte Automotor de Cargas (CATAC) fijaron esta posición. En Mendoza, tanto la Cámara de Comercio, Industria y Agropecuaria de San Rafael, como la Unión Comercial e Industrial de Mendoza (UCIM), principal corporación empresaria de esta provincia, dieron a conocer sendos comunicados a través de los cuales fijaban posición favorable a los actos del gobierno de facto (29). La Asociación de Bancos Argentinos (ADEBA) envió un telegrama, firmado por su titular, Narciso E. Ocampo y dirigido al dictador Jorge R. Videla, por el cual se "expresa la solidaridad de la banca privada nacional con las decisiones que el gobierno deba adoptar en defensa de la soberanía nacional" (30). Más taxativa fue la definición de la Bolsa de Cereales, que dio a conocer un comunicado que en su parte principal señalaba: "Junto a un ferviente voto por la unidad, la armonía y la paz, siente la necesidad de adherir y sumar públicamente su apoyo de histórico rechazo del laudo que pone en duda nuestros derechos sobre el Atlántico" (31)

En conclusión, muchos actores no estatales de la Argentina tendieron a apoyar la actitud del gobierno de facto, en el sentido de desconocer un laudo arbitral que era obligatorio e inapelable. De esta manera se dieron pasos decisivos en el sentido de deslegitimar la secular tradición argentina de buscar mecanismos pacíficos de solución de controversias, fundamentalmente sobre la base del derecho. En su lugar, la sociedad civil fue fortaleciendo el enfoque exactamente opuesto, es decir, la sustitución del derecho y la diplomacia por la fuerza, las armas y “la política del hecho consumado” . Se produjo entonces una intoxicación ideológica en la Argentina, cuya población, como suele suceder, se inclinó hacia posiciones nacionalistas y se aprestó a movilizarse para iniciar las acciones bélicas con Chile en defensa de lo que consideraba (gracias a la acción de la Academia de Historia, la prensa y demás actores no estatales) la pérdida de territorio nacional. (32)

La intervención papal para evitar la guerra

El 6 de agosto de 1978 murió el papa Pablo VI. El cónclave que eligió a su sucesor se realizó los días 25 y 26 de ese mismo mes. El sábado 26 resultó elegido el cardenal Albino Luciani, patriarca de Venecia. Esa misma noche, tras escoger el nombre de Juan Pablo I, recibió el saludo y la obediencia de los cardenales electores. Cuando llegó el turno del cardenal Raúl Francisco Primatesta, arzobispo de Córdoba y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, le manifestó su preocupación por la situación entre Argentina y Chile. Tristemente, y en circunstancias que aún permanecen envueltas en el misterio, Juan Pablo I moriría mientras dormía, menos de dos meses mas tarde.

Mientras un nuevo Cónclave se reunía en el Vaticano, el fantasma de la guerra seguía tomando cuerpo. En Octubre, la Iglesia Católica Argentina dispuso que la Asamblea del Episcopado a reunirse en noviembre de 1978 y tratase el tema de la paz. Fue así que la mencionada Asamblea el 18 de noviembre publicó una enjundiosa carta pastoral, “La Paz es obra de todos”, de nueve capítulos, orientada –según se puede leer en la misma- a armar espiritualmente para la paz el corazón de los cristianos y de la opinión pública, desistiendo de recurrir a la violencia en todos los ámbitos de la vida. Un capítulo estaba dedicado a “la paz y la naciones”, referido directamente a la situación entre la Argentina y Chile (33) Y otro, a “la paz interior”, referido a la situación nacional, especialmente la derivada de la represión del Estado, que el reciente mundial de fútbol no había logrado hacer olvidar.

Videla, Presidente de facto, se reunió con el Cardenal Primatesta el 05 de Diciembre, durante varias horas, y según versiones salidas de la propia Casa Rosada, recogidas en la prensa (34) se habría planteado la posibilidad de la gestión del Cardenal ante el Papa para impulsar la mediación vaticana en el conflicto limítrofe. Si bien al día siguiente el embajador argentino ante el Vaticano - Rubén Blanco – negó estar realizando trámites en ese sentido, la prensa, en los días siguientes, retoma la posibilidad de la mediación (35), y también se informa sobre el viaje de Primatesta al Vaticano para un sínodo de obispos que tendría lugar entre los días 12 y 16 de Diciembre.

El 12 de diciembre, el nuevo Papa Juan Pablo II dirigió una carta a los presidentes de la Argentina y de Chile en vista del encuentro que ese día tenían los cancilleres de ambos países en Buenos Aires, haciendo votos para que “el coloquio allane el camino para una ulterior reflexión, la cual, obviando pasos que pudieran ser susceptibles de consecuencias imprevisibles, consienta la prosecución de un examen sereno y responsable del contraste” (36) . Fuera de esta expresión de deseos, pero no se conoce de otra iniciativa vaticana.

Sugestivamente, el 17 de Diciembre, reaparece el tema de la intervención papal en los medios. Se sigue hablando de “hermetismo”, hay declaraciones de Rubén Blanco y del Cardenal Romeo Panciroli -vocero oficial de la Santa Sede- en las que no se afirma nada concreto. Ambos confirman una prolongada reunión Primatesta – Juan Pablo II, pero no niegan ni confirman que se haya pedido la mediación (37). El viernes 22, en Roma, en la reunión con el Colegio de Cardenales para los saludos navideños, el Papa Juan Pablo II reveló que “en el día de ayer frente a las noticias cada vez más alarmantes que llegaban sobre el agravamiento y la posible precipitación de la situación, temida por no pocos como inminente, hice conocer a las partes mi disposición - e incluso el deseo- de enviar a las dos capitales un representante mío especial, para tener informaciones más directas y concretas sobre las respectivas posiciones y para examinar y buscar juntos las posibilidades de una composición honorable y pacífica de la controversia. A la noche ha llegado la noticia de la aceptación de tal propuesta por parte de ambos Gobiernos, con expresiones de gratitud y de confianza” (38). Ese mismo día, en el Diario Río Negro se informaba sobre “una supuesta disposición de la Santa Sede a enviar una misión de paz a esta capital (se refiere a Buenos Aires - el cable se levantó de la agencia Noticias Argentinas) y Santiago de Chile…” (39) y, como ya se había vuelto habitual, se afirmaba que la versión no había podido ser confirmada por ninguna fuente. En un despacho, se transcribe inclusive una comunicación telefónica con el embajador Blanco quien, una vez más, responde ambiguamente –ni desmiente ni confirma-.

El día siguiente, 23 de Diciembre, se informa públicamente que ambos países habían aceptado la misión pacificadora de la Iglesia y que el mediador designado tomaría contacto con los dos gobiernos con el fin de encauzar las negociaciones hasta llegar a una resolución pacífica del conflicto. El anuncio llegó luego de una jornada en la que habían circulado alarmantes trascendidos sobre un desenlace militar (40). Las informaciones también se referían a que en Chile se vivía un día de alivio y que las autoridades que habían concurrido a saludar a Pinochet por las fiestas, se habían referido a la intervención papal como a “un regalo de Navidad”.

El día de Navidad, el cardenal Antonio Samoré, representante especial del Papa, acompañado de un sacerdote español, Faustino Sainz Muñoz, partió de Roma rumbo a Buenos Aires y Santiago de Chile. En la prensa argentina se lo describió como un hombre mesurado, parco en sus declaraciones y de juicio preciso, que se toma el tiempo necesario para escuchar (41). También se hacía referencia a su posición como “tercero en la jerarquía de poder del Vaticano”, lo que demostraba –según la prensa- el interés supremo del pontífice en solucionar el conflicto austral.

El 26 comenzaron las rondas de entrevistas con representantes de los gobiernos de Argentina y Chile, que se mantuvieron hasta el 30 de ese mes. En un despacho, el enviado especial de Noticias Argentinas a Santiago de Chile –José Ignacio López- analiza declaraciones de Samoré en las que pide condiciones para que el entendimiento realmente sea posible, El periodista entiende que en realidad el eclesiástico estaba pidiendo garantías a los gobiernos, ya que el Vaticano estaba poniendo en juego su autoridad moral sobre temas de mediación diplomática en Latinoamérica.

Un desenlace deseado:

La guerra, al menos la guerra abierta, pudo ser evitada.

Surgen a partir de allí, varias cuestiones (que deseamos muevan a preguntas y futuras investigaciones) que, como propósito de este trabajo, pretendemos no responder sino –al menos e inicialmente- exponer. Algunas de ellas, brevemente, fueron hechas en 2003 al Teniente General (R) Martín Balza por la publicación chilena La Tercera. He aquí una breve cita de algunas de sus partes mas jugosas:

“¿Por qué el gobierno militar argentino no continuó?

-Es una pregunta que no tiene respuesta conocida. Sin duda, la autoridad moral del papa Juan Pablo II fue una razón. También la certeza de que serían condenados internacionalmente como agresores puede haber jugado un rol en la decisión. Además la seguridad de una resistencia "simbólica" de parte de Chile y una victoria fácil se fue desvaneciendo día a día al ver que a pesar de los intentos de amedrentamiento Chile no cambiaba su posición.

-¿Por qué no hubo guerra? ¿Por la intervención del Papa Juan Pablo II o por otros factores?

-Fundamentalmente por la intervención del Papa, por el enorme y objetivo peso moral del Papa para dos pueblos mayoritariamente católicos, pero donde también otras religiones compartían ese pensamiento. Aquí no era una cuestión religiosa, pero todas las confesiones religiosas tienen ese ideal, esa predilección por la paz. Fundamentalmente por eso no hubo guerra, y creo también que no la hubo por la acción de los dos pueblos a último momento. No creo que ningún chileno, obrando de buena fe y con un mínimo de sentido común, haya deseado una guerra. Lamentablemente, no puedo dejar de reconocer que hubo argentinos y hubo chilenos que la desearon, pero fue un grupo insignificante.

-Dentro de la junta militar argentina, ¿quién fue el que puso el freno a la guerra? Se ha comentado que fue Jorge Videla el que mantuvo ciertas resistencias a entrar en un conflicto con Chile.

-En aquel entonces yo era teniente coronel y no sé si fue alguno el que puso el freno. Yo creo que el freno fue puesto por el enorme peso moral del Papa.”
(42)

Finalmente, el 8 de Enero de 1979, los cancilleres de la Argentina y de Chile, reunidos en Montevideo, suscribieron un acta de once puntos en la que ambos gobiernos acordaron solicitarle a Juan Pablo II que actuase como mediador con la finalidad de guiarlos en las negociaciones; al mismo tiempo acordaban desistir de otros medios para resolver la disputa y aceptaban el veredicto de Su Santidad. (43)

Conclusiones

A modo de breves conclusiones a este escrito, nos gustaría señalar, al menos tres aspectos centrales que –creemos- merecen retomarse o investigarse con algún nivel superior de profundidad.

En primer lugar, debe mencionarse que todo lo relativo a la “casi guerra” de 1978, está enmarcado en la profunda dificultad que existe para acceder a material de fuentes que – se saben- existen en ambos lados de la cordillera. En el caso de Argentina, el acceso a materiales del período tratado es casi imposible, puesto que se ha centralizado –desde los comienzos de la década de 1980- todo lo existente en el Edificio Libertador (Sede del Comandante en Jefe del Ejército Argentino) o en algunas dependencias del mismo. Aún pese a no obrar –al menos en forma conocida- ese material bajo alguna forma de “secreto militar” o “secreto de Estado”, su mera existencia es –muchas veces- negada de plano o dificultada al extremo.

En segundo lugar, y relacionado directamente con el punto anterior, debe mencionarse que la forma mas accesible de reconstrucción, consiste en la recolección de testimonios. Mucha de la información aquí vertida, ha sido conseguida de esa manera y/o a través del recurso del “intercambio epistolar mediante la Web”, con lo que los “problemas” de credibilidad, fiabilidad y certeza de la información conseguida, siempre parecen constituirse como “previos” a la discusión de cualquier información o dato.

En tercer lugar, y ya adentrándonos en lo “regional” del trabajo, deberíamos decir que nos motiva –especialmente- rastrear el impacto en lo social y demográfico que las movilizaciones masivas de tropas han supuesto para las poblaciones de –al menos- la Nor-Patagonia Argentina, en especial las de las áreas alto-valletana y fronteriza que, en su mayoría, contaban con poblaciones mas bien reducidas. Debería investigarse –en este punto- que cambios en las dinámicas cotidianas de funcionamiento se produjeron, teniendo en claro que, en algunos casos, la llegada de personal militar casi duplicó la cantidad usual de habitantes, amén de haberse producido en meses que –todavía en aquella época- implicaban el “cenit” de la actividad económica predominante: “la cosecha”.

CITAS

23- Diario Río Negro, 11 de Octubre de 1978, p. 13
24- Diario Río Negro, 11 de Octubre de 1978, p. 13
25- Diario Río Negro del 12 de Diciembre de 1978
26- Diario Río Negro, 12 de Octubre de 1978, Tapa
27- Diario Río Negro, 04 de Diciembre de 1978, p. 10
28- LACOSTE, P. “La Academia Nacional de la Historia y el conflicto del Beagle.” En: ATEKNA. Centro de Estudios Patagónicos. Puerto Madryn, N° 1, diciembre 2003, pp. 195-22
29- Diario Los Andes, 30 de enero de 1978 p. 9 y 8 de febrero de 1978 p.10
30- Diario La Nación, 13 de diciembre de 1978, p. 30
31- Diario La Nación, 15 de diciembre de 1978 p. 28
32- LACOSTE, P. Op. Cit. 2003.
33- GIAQUINTA, C. “Cómo se gestó la Mediación” En: Revista Criterio. Número 2346, Marzo de 2009. Pág. 23 a 28.
34- Diario Río Negro. 05 de Diciembre de 1978, pág. 14.
35- Diario Río Negro. 06 de Diciembre de 1978, pág. 15.
36- GIAQUINTA, C. Op. Cit. 2009
37- Diario Río Negro. 17 de Diciembre de 1978, pág. 14.
38- GIAQUINTA, C. Op. Cit. 2009.
39- Diario Río Negro. 22 de Diciembre de 1978, pág. 16 y 17.
40- Diario Río Negro. 23 de Diciembre de 1978, pág. 21.
41- Diario Río Negro. 26 de Diciembre de 1978, pág. 13.
42- Diario La Tercera de Chile. Santiago de Chile. 2003. Entrevista de Pedro Schwarze
43- El Acta completa, en idioma Inglés, abarca tres páginas con encabezados en Inglés y Francés. Se firmó en la ciudad uruguaya de Montevideo en enero de 1979 y puede consultarse en:
www.dipublico.com.ar/instrumentos/169.pdf

Saludos
Christian
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Enzo Linco



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MensajeTema: Re: La "casi-guerra de Navidad". Argentina-Chile 1978   Jue 15 Sep 2011 - 17:58

Te agradesco la historia, me parecio interesante hasta lo que alcance a leer, y mas aun me intereso porque una de las personas que marco la diferencia por chile en punta arenas, lo conozco y me a contado mucho de cuando estuvo en ese lugar.
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CAW



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MensajeTema: Re: La "casi-guerra de Navidad". Argentina-Chile 1978   Jue 15 Sep 2011 - 21:21

Estimado Enzo, estaría buenísimo que pudieras postear algo de eso que te comentó esta persona.

Quizá con mas aportes, este thread vuelva a moverse y a generar "descubrimientos" de situaciones desconocidas...

Saludos
Christian
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Enzo Linco



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MensajeTema: Re: La "casi-guerra de Navidad". Argentina-Chile 1978   Vie 16 Sep 2011 - 12:05

Estimado Christian, hablare con este amigo que tengo, le planteare el tema de esete foro de discusion y vere que conclusion toma el, tuvo influencia en el lugar y era una persona muy distinta a las demas que estuvieron, saludos.

Atte
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hugo



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MensajeTema: Re: La "casi-guerra de Navidad". Argentina-Chile 1978   Lun 7 Nov 2011 - 13:19


Hola mi nombre es Hugo y soy de Chile.

Interesante la opinion de Peron respecto a los Islotes "prefiero dinamitarlos que entrar a un conflicto con Chile"

Y lo que responde Martin Balza a esta pregunta:

“¿Por qué el gobierno militar argentino no continuó? (1978)

-Es una pregunta que no tiene respuesta conocida. Sin duda, la autoridad moral del papa Juan Pablo II fue una razón. También la certeza de que serían condenados internacionalmente como agresores puede haber jugado un rol en la decisión. Además la seguridad de una resistencia "simbólica" de parte de Chile y una victoria fácil se fue desvaneciendo día a día al ver que a pesar de los intentos de amedrentamiento Chile no cambiaba su posición.
Creo que esta ultima frase, revela acertadamente la idiosincracia del chileno.

saludos


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flaps



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MensajeTema: Re: La "casi-guerra de Navidad". Argentina-Chile 1978   Lun 7 Nov 2011 - 13:42

La increíble y secreta operación chilena para proteger Picton, Nueva y Lennox

Por orden del almirante José Toribio Merino, el "Destacamento Naval Cochrane" creó dos "comandos especiales": su misión era impedir el desembarco argentino en territorio insular en caso de guerra o bien recuperar en 72 horas las islas Picton, Nueva y Lennox en caso de ser ocupadas por Argentina en el marco del diferendo austral de 1978.

Lo relatan algunos de los cerca de 120 efectivos del Destacamento de Fusileros 411, 412 y del GRIMBEA, el Grupo de Infantes de Marina Beagle, algunos de los cuales permanecieron en las islas hasta 1982, cuando ya la mediación del Vaticano estaba bien adelantada.

La tarde del 16 de diciembre de 1978, los cabos Luis Oyarzo y su compañero Bustamante -quien prefiere no entregar su nombre de pila- miraban el canal nacional de Punta Arenas cuando un mensaje los alarmó: "El Club Deportivo Río Los Ciervos tiene reunión a las 20 horas". El mensaje era una clave. Llamaba a los infantes de Marina del Destacamento Cochrane a presentarse en su unidad naval ante un inminente conflicto bélico en las islas del Beagle. No iban a tener comunicaciones ni fecha de regreso.

"Estaba oscureciendo cuando me despedí de mi familia. Al entrar a la unidad se nos comunicó que íbamos a esperar el desembarco argentino en el Beagle. Entramos a la sala de armas del regimiento a retirar pistola, un fusil y una bolsa de equipo personal (calzoncillos fiscales, botas y parka). Subimos al destructor Serrano y partimos a toda máquina a Puerto Williams a tomar munición, raciones de combate, arroz, leche y cordero. En esa noche desembarcamos en Picton, cavamos trinchera y tomamos posiciones", relata el cabo segundo Bustamante.

A 30 metros del enemigo

La operación se venía preparando desde mayo de 1978, luego de que fracasara una cumbre de emergencia en Mendoza entre los generales Augusto Pinochet y Rafael Videla. En esa cita Chile buscaba por última vez que Buenos Aires aceptara el Laudo Arbitral de la reina Isabel II de 1977, que establecía que Picton, Nueva y Lennox eran islas chilenas. Pero tras la cita, la Junta Militar argentina declaró el falló "insanablemente nulo" y anunció que no lo cumpliría.

La presión de Argentina era fuerte. Como medida de disuasión, Chile envió refuerzos de infantes de Marina desde el Fuerte Vergara en Valparaíso. Cerca de 221 hombres llegaron a apoyar al Destacamento 412 al sur de Punta Arenas. "Partimos en el buque Navarino, que hubo que reparar a mitad de camino, con 50 vehículos anfibios y armamento pesado para esperar hostilidades. Nuestra misión era recuperar las islas cuando cayeran en manos argentinas. Era una tarea difícil, porque si Argentina tomaba la zona iba a poner a lo menos un batallón reforzado y nosotros no teníamos esa capacidad", relata el entonces teniente José Cáceres.

Los tenientes Cáceres y Vicente Montecinos fueron los primeros en llegar a Dawson. "Atracamos en junio de 1978, con instrucciones de efectuar operaciones de inteligencia que alertaran el desembarco en playas chilenas. Se montó en Dawson una unidad logística y en un container se instaló un hospital de campaña de emergencia, con cinco doctores. Entre ellos recuerdo a Minoletti, Niclander y a un ginecólogo cuyo nombre no recuerdo", comenta Cáceres.

El 411 fue el primero en arribar a Lennox. Lo relata un oficial de la Armada que participó de las actividades y que prefiere mantener el anonimato: "Por semanas estuvimos en silencio total. Un grupo de buzos tácticos colocó una serie de minas subacuáticas antiblindadas, algunas disfrazadas de erizos, y minas antipersonales en la playa. Para ello se hizo un mapa con la ubicación de los artefactos y se enterraron explosivos a detonación. La orden de la Comandancia en Jefe era evitar como fuera el desembarco".

Desde Punta Arenas, otro efectivo, del 412, comenta detalles desconocidos de las trincheras de Picton: "Desembarcamos de noche de la torpedera Tegualda en Picton y cavamos parapetos. Llegamos a la posición con un mapa táctico con el camino a seguir, una huella de estacas rojas indicaba el paso seguro, ya que la playa estaba completamente minada". "La noche del 19 de diciembre, volviendo a Picton, tuvimos "zafarrancho de combate real". Nos encontramos de frente con una torpedera argentina a 30 metros. En el buque sonó el gong (alarma de ataque) y corrimos a tomar posición de combate, más un fusil o lanzacohetes porque era ataque seguro. Eran las 3 de la mañana, teníamos órdenes de no disparar primero. Tras media hora frente a frente, ellos se devolvieron", recuerda.

Momentos de tensión

Cáceres afirma que el 22 de diciembre él era el oficial de Inteligencia de la Fuerza Operativa. "Esa noche recibimos un mensaje desencriptado de la comandancia en jefe que decía: 'Argentina inicia hostilidades a las 5 AM'. Inteligencia Naval sabía que en El Vaticano se realizaba una misión del ministro Cubillos y pensamos que no había resultado. A eso de las 8 de la mañana recibimos un segundo mensaje que decía que 'mediación papal fue activada, flota argentina se devuelve'".

Al terminar la tensión se creó la guarnición secreta GRIMBEA. Era un comando pequeño de hombres, disuasivo, con un grupo de fusileros secretos en las tres islas, con misiones de reconocimiento y contraespionaje. "De estallar un conflicto, las bajas habrían sido enormes. Las posiciones de las minas estaban cubiertas por fuego de metrallas. Hubiera sido difícil para ellos, un Normandía. Ahora se están levantando esas minas", dice Cáceres.

Según testigos, Merino visitó en diciembre siguiente Dawson, Navarino y Williams. Hizo una arenga breve en la que aludió a Prat. "Nunca se ha arriado la bandera chilena, y nuestra bandera esta clavada en todos los territorios insulares, donde nunca nadie se ha rendido", recuerdan. Sin embargo, el comando incomunicado que estaba en Picton supo de la mediación papal después de Año Nuevo. "El general Nilo Floody nos fue a dar la buena nueva a la isla", sentencia Bustamante.
Fuente:Chile-hoy
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MensajeTema: Re: La "casi-guerra de Navidad". Argentina-Chile 1978   Hoy a las 17:54

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La "casi-guerra de Navidad". Argentina-Chile 1978
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