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 A 50 años de la desaparición del TC-48

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Spirit666



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Fecha de inscripción : 12/05/2010

MensajeTema: A 50 años de la desaparición del TC-48   Lun 2 Nov 2015 - 13:23


El misterio de la desaparición del TC-48 y sus 68 ocupantes cumple 50 años.

La historia es ampliamente conocida, aunque en muchos aspectos se ha ido distorsionando con el paso del tiempo, por las continuas repeticiones de hechos y relatos cuyo origen nunca se ha podido determinar, por algunas omisiones a veces un tanto voluntarias y por hipótesis sin mucho fundamento.

En ésta oportunidad la idea es volver a la luz varios hechos que llamativamente han quedado fuera de la historia aunque son y forman parte de ella. Y utilizo el término “llamativamente” porque son hechos que permiten aclarar muchas de las incógnitas que aún tiene ésta historia.



La actuación de la Fuerza Aérea Argentina

El 20 de Noviembre de 1965 regresaba al país el T-43 transportando los 36 cadetes que junto con el TC-48 habían formado parte del viaje de instrucción final. El Jefe de la Delegación, que era el Brigadier Beningno Hérctor Andrada –Director de la Escuela de Aviación Militar- junto con otras autoridades procedieron a mostrar a los familiares de los cadetes del TC-48 algunos elementos que habrían sido rescatados del mar. La desprolijidad  de tal acto rápidamente llevó a parte de los familiares a cuestionar las pruebas y dudar sobre la hipótesis oficial.

El 3 de Diciembre, a un mes de la desaparición del TC-48, la Fuerza Aérea Argentina a través del Director General de Personal Brigadier Ángel Vicente Rossi, emitió la Disposición Reservada 232/65 por la cual se declaraba por desaparecidos a los tripulantes y pasajeros del TC-48.

El 16 de Noviembre del año siguiente, el Departamento de Prevención de Accidentes Aéreos, emitió un informe firmado por el Vcom Enrique Silva y refrendado por el entonces Comandante en Jefe de la FAA, Brig. Adolfo Teodoro Álvarez;  donde se indicaba que el TC-48 había caído al mar por descarte, ya que no existían otros elementos concluyentes que permitan suponer que había sufrió otro destino. El informe también mencionaba que la aeronave había impactado contra la superficie del mar de modo violento debido a una “mala apreciación de la altura de la aeronave” (por parte de los pilotos).

Para la Fuerza Aérea Argentina, el caso estaba cerrado.


La formación de los cadetes previo al embarque en el T-43 y TC-48, en Howard.



Momentos previos al despegue del TC-48 se aprecian en la imagen los comandantes Felipa y Merlo, los capitanes Horta, Moyano y Viberti, el comandante Fonseca  y un oficial de la USAF.

Base Aérea Albrook (Panamá),  3-4 de Noviembre 1965
El Miércoles 3 de Noviembre a media mañana  -hora de El Salvador- aterrizaba el T-43 procedente de Howard (Panamá). El Brig. Andrada a pesar de tener conocimiento de la emergencia que había sufrido el TC-48,  dispuso de una espera de más de 2 horas antes de informar a las autoridades locales de la posible desaparición del TC-48. Desde San Salvador de notificó de la novedad a la base aérea Albrook, sede del Comando Sur de de la USAF (USSOUTHCOM) y para entonces el mayor centro de operaciones de búsqueda y rescate de Centroamérica.

Andrada dispuso el regreso a Panamá a modo de colaborar con la búsqueda. En horas de la tarde el T-43 emprendió su regreso a la base Howard desde donde había partido en horas de la mañana con el TC-48.


Las condiciones meteorológicas impidieron que el dispositivo de búsqueda y salvamente se activara ése mismo día, pero con las primeras horas del Jueves 4 unas 20 aeronaves comenzaron a realizar patrullas de búsqueda, conjuntamente con media docena de unidades navales de la US Navy y de patrullas de rescate de Costa Rica. Toda la operación fue gestionada por el Centro de Coordinación de Rescate de Albrook, estando a cargo de la misma el Mayor de la USAF Ramiro Uribe.

La meteorología existente no era la mejor. Desde el día anterior el avance de un frente del Este generaba tormentas, techos bajos y mala visibilidad además de presentar el mar un oleaje moderado. Recién en horas de la tarde comenzó a mejorar  el clima y ello permitió condiciones más óptimas para las patrullas aéreas. Esa misma tarde las autoridades argentinas deciden realizar el mismo recorrido del TC-48 a modo de poder tener una mejor estimación sobre la posible ubicación del avión. De ese modo el T-43 intenta duplicar la ruta seguida por el TC-48 aunque no se logra ningún resultado que permita más precisiones.

Viernes 5 de Noviembre
Un vuelo militar entre Panamá y Guatemala identificado como AF-50967 informa el avistamiento de restos flotando en la posición 09º45’N 81º50’W, siendo asignadas dos aeronaves de búsqueda  (código 172 y 782) las cuales confirman  el avistamiento e informan de la presencia de restos flotando en el mar en la posición 09º31’N 81º50’W. Con ésta novedad el T-43 se dirige hacia la posición pudiendo verificar la existencia de chalecos salvavidas en la posición 08º55’N 80º56’’W. Durante éste vuelo, uno de los motores del T-43 debe ser apagado por problemas mecánicos


Sábado 6 de Noviembre
Continúan las misiones de búsqueda y salvamento no registrándose avistamientos significativos.

Domingo 7 de Noviembre
A las 11:45 una embarcación pequeña identificada como María Rosa (903) recoge del mar un chaleco salvavidas y  tres horas después encuentra cinco chalecos más en proximidades de Bahía de los Mosquitos (Panamá). Los mismos son de color amarillo con la inscripción “Prefectura Nacional Marítima”. Un helicóptero Sikorsky H-19B de la USAF los recoge para su traslado a Albrook (foto inferior)
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A las 14:40 la aeronave identificada como “173” observa la presencia de un cuerpo flotando en la superficie del mar, a unas 3 millas de la costa en cercanías de la desembocadura del río Veraguas. Un segundo pasaje permite detectar que el cuerpo se encuentra vestido con un uniforme militar y un chaleco de color amarillo. La novedad fue transmitida a una unidad de superficie pero para cuando la misma llegó a la zona no pudo localizar el cuerpo.

A las 16:15 un bote pesquero recoge de la superficie del mar en una posición no precisada un chaleco salvavidas y una célula correspondiente al cadete Oscar Vuistiaz No hay registro del hallazgo de un par de binoculares y de cien dólares que indican algunas versiones.

Lunes 8 de Noviembre
A las 09:50 hrs es localizada en la posición 09º15’N 80º14’W una caja de madera con indicios de fuego y que presentaba la leyenda “explosivos”. A su lado se observa restos de un revestimiento. A las 10:15 en la posición 09º21’’N 80º10’W se recoge del mar un salvavidas que presentaba manchas de sangre.

La unidad de rescate naval identificada como “923” recoge cuatro gorras, un telegrama, dos impermeables de color azul, dos chaquetillas y una camiseta que lleva adherida restos de piel. También se recogen un pequeño fragmento de restos humanos.


Análisis de los chalecos salvavidas

Los seis chalecos salvavidas localizados el Domingo 7 presentaban cortes y desgarros que le resultaron llamativos a las autoridades. Por tal motivo se dispuso su análisis en la escuela de supervivencia tropical (Tropic Survival School) de Albrook. Las pruebas realizadas fueron debidamente filmadas, fotografiadas y documentadas como Caso # 1394, mencionado el resultado del informe que dos de las piezas examinadas exhibían signos definidos de mordida de tiburones.  Este informe posteriormente sería incorporado al informe final de la operación del centro de coordinación de rescate de Albrook conocido como “Mission # 78”.



Tiempo después el Instituto de Investigación de Tiburones, que a nivel mundial lleva un registro de ataques conocido como GSAF (Global Shark Accident File) en su informe 1965.11.03b hace referencia a los signos de ataque de tiburones que mostraban los dos chalecos salvavidas analizados por el Tropic Survival School de Albrook, aclarando que los cuerpos no habían sido hallados.  Pero también hace referencia a la aparición del cuerpo de un hombre vestido con ropas militares y que se presumía se encontraba en el TC-48, dejando abierta la posibilidad que dicho cuerpo –luego del avistaje- también haya sido atacado por tiburones.

El llamado “Informe Tomilchenko” -confeccionado por el padre de un cadete que permaneció más de un año en Costa Rica realizando distintas búsquedas- también hace mención a la aparición de un cuerpo. Dicho informe fue puesto en conocimiento de los familiares, aunque algunos de ellos han ignorado éste elemento que en principio modificaría sustancialmente su postura sobre que el TC-48 cayó en la selva costarricense.

Finalización de las operaciones

En base a todas las pruebas y evidencias recolectadas, el Centro de Coordinación de Rescate de Albrook decidió dar por concluidas las misiones de búsqueda y rescate, emitiéndose un comunicado en donde se resumían las operaciones realizadas que involucraron 55 aeronaves que ejecutaron 120 misiones sumando 608 horas de vuelo. Por parte de la Marina norteamericana participaron dos destructores, dos lanchas de desembarco, una unidad naval del ejército norteamericano más una embarcación de Costa Rica. Tanto personal norteamericano como costarricense integraron diversas patrullas terrestres que también recabaron testimonios en los poblados de Guabita, Bocas del Toro, Sixaola, Valle del Río Estrella, Cerro Matana, etc.

Por su parte la Fuerza Aérea Argentina mantuvo hasta el día 10 de Diciembre operando desde Panamá al HU-16 Albatros (BSH-3) realizando de modo diario misiones de búsqueda y rescate cuyo resultado fue negativo.

Para la Fuerza Aérea las conclusiones de lo sucedido con el TC-48 eran las mismas que concluía el informe de la base Albrook. Las pruebas y evidencias eran casi concluyentes de que el avión había caído al mar en un intento de llegar a la costa.


Algunas consideraciones

1) Por todo lo mencionado no hay dudas que existieron indicios o evidencia más que suficiente para poder concluir que el TC-48 se había precipitado al mar en su intento por llegar a Puerto Limón. Tres fuentes –incluyendo a un familiar- hacen mención de la existencia de un cuerpo flotando con ropas militares y un chaleco. Para entonces no existía el análisis de ADN razón por la cual resultó imposible determinar la identidad de los restos humanos recogidos por la embarcación “923” y de los restos de piel adheridos a una camiseta también recogidos del mar por la misma embarcación según consta en el informe final del Centro de Coordinación de Rescate de Albrook.

2) El TC-48 era un Douglas C-54G, una versión especialmente construida para transporte de tropa y carga. Carecía de asientos convencionales, sólo contaba con los laterales de tela y su capacidad estaba excedida ya que según se indica en la página 46B del Pilot Training Manual for C-54 (US Army Air Force, Washington 1945) la capacidad máxima para el transporte de tropa era de 54 soldados en configuración de máxima densidad. Al despegar de Howard, el TC-48 transportaba en la cabina de carga al menos 60 a 62 personas, el resto eran los tripulantes que ocupaban sus puestos específicos. En consecuencia las posibilidades de supervivencia ante un impacto contra el mar eran prácticamente inexistentes debido a la ausencia de cinturones de seguridad en cantidad suficiente para todos los ocupantes y de salidas de emergencia adecuadas.


Imagen del interior de la cabina del TC-48 donde se aprecian varios cadetes sentados en el piso.

3) El mismo Manual del C-54 indica que ante un amerizaje, el mismo debía realizarse con la menor cantidad de combustible posible a efectos de asegurar la flotabilidad de la aeronave en un tiempo que permitiera la evacuación de sus ocupantes. Los C-54 eran ciento por ciento metálicos y su flotabilidad era prácticamente inexistente. Considerando que el TC-48 despegó de Howard con unos 7.250 litros de combustible –que es la máxima capacidad para el peso que transportaba (*)- al momento en que se declara en emergencia aún disponía del 75 a 80% de esa cantidad, estimándose un peso total del avión de aproximadamente 29 toneladas, o sea aún por encima del peso máximo admitido para aterrizar de 28.830 Kg

4) Conforme a la dirección e intensidad de las corrientes oceánicas, los registros de viento en su dirección e intensidad y la distribución de los restos hallados,  es muy posible que el TC-48 se haya precipitado al mar entre Bocas del Toro y la desembocadura del río Sixaola, a una distancia de la costa de 40 a 60 km. En dicha zona la profundidad del suelo océanico supera los 900 metros.

(*) Según  la  Tabla de Pesos y Cargas para Transportes C-54 de la Fuerza Aérea Argentina, el TC-48 tenía un peso vacío de 19.845 Kg y un peso máximo de despegue de 31.113 kg. Su máxima capacidad de combustible era de 12.900 litros, pero la misma se reducía a 7.250 litros cuando transportaba una carga de hasta 5.256 Kg.  El 3 de Noviembre la carga del TC-48 estaba integrada por 890 kg que era el peso de la tripulación, sus vituallas y herramientas (peso estandarizado para los C-54) y de unos 4.720 kg correspondiente a los 59 pasajeros (a razón de 80 kg cada uno con su equipaje).
 


Momento de la bendición del TC-48 previo al inicio del viaje de instrucción final

La Fuerza Aérea modifica su posición…?

No fue hasta el año 2003 cuando la Fuerza Aérea comenzó a mostrar un cambio respecto de la posición que sostuvo durante cuatro décadas. Ese año y a partir de la iniciativa de la Escuela Superior de Guerra Aérea comenzó a recabarse información sobre el TC-48 en vistas a una futura expedición a Costa Rica, la primera de las cuales se concretaría en el año 2007 (Esperanza I) aunque en realidad se trataría de una expedición prácticamente simbólica a cuenta que sólo fueron enviados dos oficiales por espacio de 12 días (8 a 20 de Mayo) y con medios muy limitados para una búsqueda de singular magnitud en un área tan basta y compleja como es la  cordillera de Talamanca.

Inéditamente dentro de los preparativos iniciales se realizó una recreación computarizada utilizando un simulador de DC-4 para evaluar el comportamiento de la aeronave considerando los pesos del TC-48, altitud, velocidad, etc. Los resultados indicaron que con un motor apagado, el DC-4 no era capaz de sobrepasar los 2.000 metros de altitud. Solo debe recordarse que la cordillera de Talamanca se encuentra integrada por un total de once cerros cuyas altitudes oscilan entre los 3.200 y los 3.800 metros.

El 6 de Octubre de 2008, el por entonces Jefe de la FAA, Brig. Gral. Normando Costantino solicitó al embajada norteamericana de Buenos Aires la provisión de un helicóptero de apoyo para realizar la segunda expedición de búsqueda en Costa Rica (Esperanza II) que se realizaría entre los días 6 a 18 de Noviembre de ese año en las inmediaciones del cerro Sinsal. Constantino desconocía que los tiempos diplomáticos eran mucho más extensos que lo habitual, razón por la cual no pudo obtener lo solicitado debido a la proximidad de la fecha de inicio de la expedición.

El 22 de Marzo del año siguiente el gobierno argentino cursó un pedido de asistencia para la búsqueda del TC-48 a los gobiernos de Costa Rica, El Salvador, Honduras, Panamá y al Secretario de Defensa de Estados Unidos.

En ésta oportunidad el gobierno norteamericano ofreció asistencia para entrenamiento especial o para cualquier otra necesidad operativa que se necesitara para el desarrollo de las misiones de búsqueda, incluyendo apoyo logístico y el empleo de tecnologías para detección a través del follaje o para mapeo del suelo oceánico.  Hacia el año 2010 se avanzó en tal sentido siendo proporcionado un Gulstream III de la NASA (tail 30502) equipado con un radar de apertura sintética  (SAR) cuya información luego fue analizada en nuestro país por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) sin que se haya obtenido algún resultado significativo.

Las posibilidades de un hallazgo

Las expediciones “Esperanza” han continuado pero siempre limitadas en cuanto al número de personas, medios y días; hecho que restringe notablemente el campo de búsqueda. El presupuesto para las mismas es asignado por el Ministerio de Defensa. Paralelamente ya se han realizado cerca de un centenar de expediciones por parte de distintos grupos y todas con resultados negativos.

Al momento de analizar las pruebas que llevan a considerar que el TC-48 cayó en la selva costarricense, se puede decir que por cierto son débiles.

Talía Rojas Elizondo de Boirivant –ya fallecida- era una maestra quien aseguró observar el pasaje de un avión gris despidiendo humo negro en medio de una tormenta en la zona de Talamanca. Sin embargo tras ser interrogada por las autoridades se consideró que era un testimonio poco válido. A los pocos días modificó su declaración indicando que el avión “era una bola de fuego” y algunos meses más tarde volvió a modificarlo mencionando que había curado a varios heridos del accidente y que el avión estaba en el cerro Chirripó, zona que fue rastreada por más de una docena de expediciones sin que encontraran restos o señal alguna del TC-48.  Tal testimonio es objetivamente hablando, cuestionable y dudoso.

A la izquierda el volcán Turrialba y a la derecha el cerro Chirripó. Ambos cerros han sido recorridos por múltiples expediciones de búsqueda, pero sin ningún resultado positivo.

El libro “TC-8 El avión de los cadetes” – Becerra su autor-  menciona que los habitantes de los poblados de Vesta, Penhurst, Voli, Fortuna y Bambú observaron el paso de un cuatrimotor volando bajo y despidiendo un humo negro, pero ni oficial ni extraoficialmente existió reporte alguno de los habitantes de esos poblados sobre el supuesto avistamiento. Muchas veces aparecer en un diario llevaba a muchos a dar testimonios mendaces, verificándose varios casos que ante la solicitud de testimonio por parte de la autoridad policial o judicial, desistían  aduciendo que en realidad referían a relatos de terceras personas las cuales nunca se pudo localizar.

Considerando la cantidad de combustible que transportaba el TC-48, cualquier impacto contra la tierra hubiera generado un incendio de importantes proporciones, el cual hubiera dejado los típicos rastros de un incendio. Los ocho depósitos de combustible del C-54 estaban situados en las alas, prácticamente sobre el borde de ataque; aparte era conocida la tendencia de los motores R-2000 a incendiarse ante el mínimo impacto.  Sin embargo no se registraron reportes de un incendio, explosión, columnas de humo o zonas de vegetación quemada en la zona costera o central de Costa Rica.


Esquema del sistema de extinción de incendios del C-54. Aunque el libro “TC-48 El avión de los cadetes” menciona que el extintor descargaba espuma en el motor, en realidad eran dos cilindros cilindros de anhídrido carbónico (Co2) situados en la proa que a través de una serie de cañerías llegaban a cada una de las nacelas de los motores y a las bodegas inferiores de carga. El procedimiento de apagado implicaba el corte de combustible y electricidad del motor, debiendo aplicarse 30 segundos después el extintor a modo que el aceite y combustible remanente se terminara de quemar. Razón por la cual era muy difícil que extinguido el incendio, el motor continuara despidiendo humo.  

Juan Tomilchenko y Orlando Bravino –padres de dos cadetes- viajaron a Costa Rica donde realizaron una extensa búsqueda que se extendió por más de un año. A su regreso afirmaron traer consigo un resto metálico supuestamente perteneciente al TC-48. Si bien habían decidido entregarlo a la Fuerza Aérea para su análisis, la entrega nunca se realizó por supuestas desavenencias entre ellos y hasta el día de hoy se desconoce la suerte de dicho  fragmento y si realmente pertenecía o no al TC-48. Esta sería la mayor prueba y evidencia   que el avión habría caído en tierra, sin embargo nada se sabe del mismo.

El dinero argentino que el mítico cacique Porfidio decía haber encontrado en los restos del avión en realidad era dinero panameño (Colones). La historia de la aparición de aborígenes con ropas de los cadetes jamás pudo ser confirmada. El supuesto anillo de un cadete encontrado por el geólogo Wilfredo Rojas Quesada –quien recibe anualmente aporte de algunos familiares para realizar las expediciones- no pudo ser identificado por ninguno de ellos. En tanto el embrujo realizado por un hechicero para que nunca aparezcan los restos del TC-48 ni tan siquiera merece su tratamiento.

Resulta difícil aceptar la hipótesis que una tripulación tan experimentada haya decidido adentrarse a un territorio selvático y con importantes cerros en una aeronave con un motor menos, mala meteorología y con la sola ayuda de un radar meteorológico Bendix APS-42A de limitada eficacia. Si no habían encontrado Puerto Limón, el otro aeropuerto disponible era El Coco, en San José de Costa Rica. Para ello debían cruzar la cordillera de Talamanca, integrada por once cerros con altitudes de los 3.200 a los 3.800 metros, habiendo quedado demostrado que tal sobrevuelo era imposible para el avión en base a la simulación realizada por la Fuerza Aérea. Recordemos que minutos antes habían reportado que volaban bajo y que necesitaban un aterrizaje de modo inmediato.


Comentario Final
Quizás contradiciendo la historia conocida, por lo aquí expuesto –en principio- el avión no estaría en la selva costarricense sino a cientos de metros de profundidad en el mar Caribe, donde nunca se ha realizado búsqueda alguna.

El silencio de la Fuerza Aérea Argentina durante cuatro décadas ha sido un gran error que generó un daño cuyos efectos se mantienen presente medio siglo después. Podía y debía haber actuado de otro modo y contando con varios elementos para acreditar lo sucedido, no lo hizo optando por el silencio y por una posición que no le sirvió a nadie.

Los familiares llevan 50 años sin respuestas. Algunos se han resignado, otros siguen esperando y otros han optado por la confrontación y la negativa a aceptar cualquier teoría que contradiga su creencia. Son en definitiva todas posturas respetables. No en todos el dolor impacta del mismo modo.

En definitiva, los silencios como las respuestas sólo llegaran al fin cuando el TC-48 aparezca y devele su historia y la de sus 68 ocupantes.


Para Interdefensa por Claudio Caputti

Fuentes
Blog Historia de Aviones
Pilot Training Manual for C-54, US Army Air Force, Washington, 1945).
Pan Am Historical Series
US Army Series
TC-48 El avión de los cadetes (Ricardo Becerra)
Informe Tomilchenko
Diario La Nación (Costa Rica)
Diario Extra (Costa Rica)
Tablas de Pesos y Cargas de transportes C-54 (Fuerza Aérea Argentina)
Revista Rumbos Aeronaúticos
Especial agradecimiento a Rudy Jurban (Catrachowings)
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ariel
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Mensajes : 14303
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MensajeTema: Re: A 50 años de la desaparición del TC-48   Lun 2 Nov 2015 - 17:00

Muy muy interesante. Más tarde lo voy a releer
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INVITADO



Mensajes : 14687
Fecha de inscripción : 12/05/2010
Edad : 51

MensajeTema: Re: A 50 años de la desaparición del TC-48   Mar 3 Nov 2015 - 6:53

Growler escribió:

Análisis de los chalecos salvavidas

Los seis chalecos salvavidas localizados el Domingo 7 presentaban cortes y desgarros que le resultaron llamativos a las autoridades. Por tal motivo se dispuso su análisis en la escuela de supervivencia tropical (Tropic Survival School) de Albrook. Las pruebas realizadas fueron debidamente filmadas, fotografiadas y documentadas como Caso # 1394, mencionado el resultado del informe que dos de las piezas examinadas exhibían signos definidos de mordida de tiburones.  Este informe posteriormente sería incorporado al informe final de la operación del centro de coordinación de rescate de Albrook conocido como “Mission # 78”.


Contundente.

Gran trabajo Claudio!!

Abrazo
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JLBA01



Mensajes : 3888
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Edad : 54
Localización : GBA

MensajeTema: Gracias   Mar 3 Nov 2015 - 9:29

Gracias Claudio,

No había visto este posteo, y cuando hice el mío en Página Histórica, mencioné que recordaba que alguno de ustedes estaba preparando un informe.

Exhaustivo, excelente información. Y 100% de acuerdo con la mala política comunicacional e la FAA, por lo que mencionás hay elementos más que sobrados que respaldan la hipótesis de la caída al mar.

Saludos!

José Luis
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MensajeTema: Re: A 50 años de la desaparición del TC-48   Hoy a las 12:32

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A 50 años de la desaparición del TC-48
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