ÍndiceÍndice  PortalPortal  CalendarioCalendario  FAQFAQ  BuscarBuscar  MiembrosMiembros  Grupos de UsuariosGrupos de Usuarios  RegistrarseRegistrarse  ConectarseConectarse  

Comparte | 
 

 EL OPIO DE LA PLANIFICACION ESTRATEGICA COMO RUTINA Y LA CONFUSION CON LA DOCTRINA MILITAR. PEQUEÑOS EJEMPLOS DE GRANDES DESARCIERTOS.

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
AutorMensaje
ñandu33



Mensajes : 35
Fecha de inscripción : 04/12/2010
Edad : 45
Localización : caba

MensajeTema: EL OPIO DE LA PLANIFICACION ESTRATEGICA COMO RUTINA Y LA CONFUSION CON LA DOCTRINA MILITAR. PEQUEÑOS EJEMPLOS DE GRANDES DESARCIERTOS.    Mar 18 Ago 2015 - 3:15

EL OPIO DE LA PLANIFICACION ESTRATEGICA COMO RUTINA Y LA CONFUSION CON LA DOCTRINA MILITAR.  PEQUEÑOS EJEMPLOS DE GRANDES DESARCIERTOS.

Ya hace un tiempo y luego de escribir un avance sobre la incapacidad de la planificación estratégica cuando efectivamente no contamos con medios efectivos económicos o nuestras reglas de juego así nos lo impiden, observé en la nota anterior algo que otro lector extranjero me hizo hacer llegar. Un viejo forista,  “SOLOTHURN”, el capitán Alex para los amigos, destacado aviador helvético tuvo la acertada cita dedicada a mi tema, que debo compartir para seguir la idea.

Este compañero de intelectual, supo hacerme notar lo siguiente: “…las reacciones de varios lectores me recuerdan la letra XXI de Lucio V. Mansilla en "Una Excursión a los indios ranqueles… (Sic.) …En que consiste el arte de hacer de una razón varias razones…Y si un ferrocarril, a más de las ventajas del terreno, de la línea recta, de las necesidades del presente y del porvenir, debe consultar la estrategia nacional, ¿qué trayecto mejor calculado para conquistar el desierto que el que indico?... La impaciencia patriótica puede hacernos incurrir en grandes errores; el estudio paciente hará que no caigamos en la equivocación.”

Sin lugar a dudas, como todo extranjero, siempre resulta ser más memorioso de nuestras cuestiones que nosotros mismos.

Como lo dije antes, en la nota que estrené en este foro, la planificación como MÉTODO, limita y destruye el verdadero pensamiento estratégico nacional, que no tiene tiempo, por eso el “ESTUDIO PACIENTE” que menciona MASILLA, y a él debemos junto con estudiosos como el Perito Moreno la Patagonia entre otras cuestiones.

Hace unos meses, en algo casi sorprendente, la Editorial Universitaria del Ejército Argentino  publicó un libro casi elemental que debe ser estudiado por cualquiera que quiera entender de la DEFENSA NACIONAL, el título: “Estrategias, Métodos y Rutinas”, su autor el General Retirado Evergisto De Vergara.
( http://www.reun.com.ar/libro.php?id=1949).


Y nos dice que no pretende introducir en la idea que para hacer estrategia, se necesitan ciertos conocimientos básicos que no son reglas NI MÉTODOS, sino que pretenden formar el buen juicio del conductor, y enseñarle a pensar ordenadamente.

Los hechos no se repetirán (ESTO LO REPITE PERON EN SU LIBRO CONDUCCIÓN MILITAR UNA Y OTRA VEZ), y habrá que enfrentarlos con una mente ordenada para ver algo de luz en medio de la incertidumbre.

Nada debe escapar al sentido común, que muchas veces es cegado por las urgencias del momento (el plano táctico o coyuntural político).

Esto lo tomo textual de su libro y pido lo lean detenidamente antes de continuar ahondando en el tema.

“…Pregunta de un oficial jefe estudiante de la Escuela de Guerra al profesor: ¿En qué reglamento está eso que usted dice?...
…Respuesta del profesor: En ninguno.

Pregunta de otro oficial superior estudiante de la Escuela de Guerra al profesor: ¿Qué método aplicamos para alcanzar esta decisión estratégica?

Respuesta del profesor: Ninguno en especial, salvo el que diseñaron dos personas: el señor Buen Juicio y el señor Sentido Común.

Recuerdo la época en que era estudiante en la Escuela de Guerra del Ejército. La mejor enseñanza la recibí de un profesor, y quizás ni él mismo se dio cuenta que era una enseñanza.

El asunto fue como sigue: al día siguiente había examen de la materia Táctica y el profesor nos dijo que desde el momento que éramos oficiales de jerarquía jefes, no se iba a exigir nada que implicase el uso de la memoria, de manera tal que éramos libre para traer al día siguiente todos los elementos de consulta que considerásemos necesarios. La consigna era libro abierto. Debo confesar que yo llevé una valija – chica pero valija al fin – llena de reglamentos y apuntes. Me tranquilicé cuando al llegar, vi que todos mis compañeros habían hecho más o menos lo mismo.
Acomodamos los reglamentos y manuales prolijamente sobre el banco, y esperamos.

Entró el profesor, vio a todos nosotros casi tapados de reglamentos, y nos preguntó si habíamos traído todos los elementos de consulta. Nuestra respuesta, al unísono, fue afirmativa.

Pero la enseñanza fue la respuesta: “Bueno, vayan a guardarlos en el armario. La solución del examen no está en esos reglamentos y manuales. Si la solución correcta estuviese allí, no necesitaríamos profesionales del conflicto. Si la solución estuviese allí, llamo al diarero de la esquina, le digo que lea los reglamentos, y obtendría un Napoleón, o un San Martín, y al Estado le saldría más barato.

La solución no está allí, está en las mentes de cada uno de ustedes.

Quizás fue una pulla a alumnos nerviosos y ni el mismo profesor se dio cuenta, pero aprendí mucho.”
Mientras entonces existen cientos de autores, y particularmente foristas de este y otros lugares de la comunidad de la defensa que piensa que un buen plan es la solución a cada problema militar, de la defensa o estatal, nuevamente confunden métodos, metodologías, rutinas y doctrinas.
Veremos en estas breves líneas como el pensamiento estratégico sea del enemigo externo o el enemigo interno (ADHIERO AQUÍ A LAS IDEAS contra antropológicas del Dr. ALAGIA, que considera al enemigo interno como una entelequia en la necesidad de un anti cristo…)

Nos agrega el General teórico argentino…Las rutinas existen pero en los niveles inferiores de conducción.

Los procedimientos y rutinas tienen su influencia la formación del oficial a lo largo de su carrera.

Obviamente, en las jerarquías inferiores se enseñan procedimientos, rutinas de combate.
Entiéndase por procedimiento, reacciones inmediatas ante determinadas circunstancias análogas.
Total, en el nivel táctico, son soluciones con poca incertidumbre: las soluciones pueden encontrarse en los reglamentos y manuales.

Las rutinas en el nivel táctico son en un sentido beneficiosas: se aceleran los tiempos de reacción, y se evitan algunas faltas de criterio propias de la falta de experiencia y juventud de quienes las deben de aplicar.

Es pernicioso en otro sentido: se buscan soluciones análogas para ambientes operacionales diferentes, se obnubila el propio criterio y pueden dar lugar a adoptar soluciones basadas en recetas contrarias a la realidad, o peor aún, contrarias al sentido común.

Cuando en 1983, los marines solicitaron que les enviaran 28 aviones F-14 en una misión de apoyo aéreo directo sobre las posiciones drusas en las montañas del Shouf, al sur de Beirut, lo hicieron masivamente en un área de blancos pequeña.
De resultas, el ataque resultó masivo y las aeronaves concentradas, lo que los hizo blanco fácil de la defensa aérea drusa, cuya tecnología era bastante primitiva. Se perdieron 2 aeronaves y murieron 2 pilotos. En vez de conducir los ataques de a pares o a lo sumo con 4 aeronaves y aproximándose a baja altura, se hizo al estilo de la IIGM, como lo dictaban los reglamentos y los procedimientos de combate.

No se hizo a la manera en que lo hicieron siempre los israelíes, ni como lo hicieron los pilotos argentinos en Malvinas.

Los pilotos estadounidenses atacaron desde 20 mil pies de altura, lo que hacía que la artillería antiaérea tuviese tiempo de apuntar y tirar sobre el primer avión. Si no se batía al primero, los otros seguían en línea, así que todo resultaba más fácil. Además, los aviones tenían toda la tecnología necesaria para bombardear de noche: se prefirió hacerlo de día. Se arguyó que la Armada no tenía idea clara de la cantidad de posiciones antiaéreas.
Probablemente, pensaron compensar tal deficiencia con un mayor número de aeronaves en el aire, un error técnico militar básico (Richard Gabriel, Military Incompetence – Why the American Military doesn´t win, Death in Beirut, Editorial The Noon Day Press, Fifth printing, year 1991, páginas 117 a 149).

En estrategia, los métodos de razonamiento no pueden ser rutinarios

Ya hemos hablado de las recetas: los procedimientos.

Ahora hablamos de los métodos.

Método en español significa modo de decir o hacer con orden. Pero ya hemos visto que el orden – traducido: disposición armónica de las cosas - de nuestra profesión obedece al pensamiento complejo y a la lógica irracional interdependiente.

A lo sumo, el método es similar a un armario con cajones, donde armónicamente se ponen datos para llegar a una conclusión. Si se lo quiere más moderno, el método equivale a formatear el disco. Pero lo que el método no dice es lo que va dentro de cada cajón, ni dentro de cada archivo.
Eso lo pone el profesionalismo de los conductores, su conocimiento profundo del tema y su conocimiento de la naturaleza humana, que es la tela con la que se trabaja.

En definitiva, ese es el problema de los que enseñan en la vida militar: no deben ser el inculcar recetas, sino desarrollar el criterio y buen juicio de los alumnos, para que llegados a enfrentarse con un problema, extraigan de su cerebro las experiencias vividas, las enseñanzas que devienen de ellas y adopten su solución, que siempre va a ser nueva e irrepetible.
Se arguye que el militar debe aplicar la doctrina.

Quizás el problema devenga del concepto vulgar sobre qué es doctrina.

Es común escuchar decir que la doctrina es lo que está en los reglamentos.

Doctrina en realidad es la expresión del pensamiento militar que permite afrontar situaciones esperadas reales o supuestas en el ambiente operacional donde se va a desarrollar la acción. Se basa en la experiencia y en la apreciación de la naturaleza del conflicto futuro.
Es base necesaria para la generación de fuerzas. Dicho diferente: doctrina es la forma que establece cómo se hace para enfrentar una realidad supuesta con los medios disponibles.

De allí, decir que el uso del uniforme es doctrina, o que el reglamento técnico del fusil es doctrina, hay un trecho bastante largo.

Lo que sigue está extraído del libro “Military misfortunes – The Anatomy of Failure in War”, escrito por Eliot A. Cohen y John Gooch, Vintage Books, a Division of Random House Inc, New Cork, 1991, páginas 238 y 239. Sigue la traducción:

“Poco después de la Guerra del Yom Kippur, el Ejército de los Estados Unidos intentó absorber las lecciones doctrinarias de la Guerra del Yom Kippur, pero lo hizo usando una concepción de doctrina sofocante, y por lo tanto, imposible de llevar a cabo. El General William De Puy, Comandante del Comando de Educación y Doctrina del Ejército de los Estados Unidos, consideraba la doctrina como una herramienta con la cual coordinar la mirada de actividades de una organización compleja…

Doctrina [en esta visión] consistía en esas técnicas tácticas necesarias para el éxito en el campo de batalla moderno que las escuelas y centros de entrenamiento enseñaban y publicaban en circulares y manuales…”

Es interesante contrastar esta definición con la definición soviética de doctrina. Según ellos, doctrina es un sistema de novedades rectoras científicamente sólidas las cuales son adoptadas oficialmente en uno u otro Estado y se refieren a la esencia, objetivos y naturaleza de la guerra, la preparación de la nación y sus Fuerzas Armadas para ello, y los métodos para librarla. Las bases políticas de una doctrina militar develan la esencia sociopolítica de las guerras modernas….Las bases técnico-militares de la doctrina determinan cómo será la naturaleza de la guerra futura y qué clase de guerra y contra qué enemigo uno debe estar preparado para luchar; qué fuerzas armadas se necesitan para esa guerra ( su fuerza efectiva y su equipamiento técnico); qué métodos podrían emplearse para llevar a cabo nuestras misiones operacionales y tácticas en una guerra futura; qué métodos y formas pueden usarse para entrenar a un ejército y su armada… (http://www.ieeba.com.ar/colaboraciones2/Estrategia-metodos.pdf)

En definitiva, los empecinados en las rutinas, procedimientos y métodos en el nivel estratégico olvidan que al decir de Clausewitz, la guerra no es completamente una ciencia, ni completamente un arte.

No es completamente una ciencia, porque al ser un fenómeno social, no es una ciencia experimental: mezclar los mismos elementos en las mismas
circunstancias no siempre producen los mismos resultados. No es completamente un arte, porque es un arte muy particular: se ejerce sobe elementos que reaccionan.
Por eso se dice que las soluciones requieren buen juicio y criterio en su aplicación. Para eso hay que educar las mentes de los oficiales, no para recetas.

Ahora luego de este humilde marco teórico, podemos ir más al meollo del asunto.

Nuestras FFAA, particularmente aquellas que pueden entrenar algo, se someten a rutinas, que curiosamente tratan de llamar doctrina y que claramente están desactualizadas, no ajustándose a los modelos de guerra de 5° y 6° generación (ver Mary Kaldor y/o al Gral. Spilkchenko).

Con solo ver las circulares y los Boletines Oficiales, de esta manera haciendo pública toda actividad militar a cualquier tercero, vemos que TODO EJERCICIO MILITAR se hace de DIA Y CON BUEN TIEMPO.
Los motivos de ello, solo presupuestarios y/o ideológicos, porque solo de esa forma podemos dar respuesta a la retórica del asunto.
El EA hace casi tres décadas, solo realiza maniobras generales de día, sin lluvia y en espacios que no se ajustan a los teatros de operaciones posibles como hipótesis de conflicto.

Es decir, si llueve, como el partido de futbol de los amigos se suspende por asado.

Algo dirá que existen claro está excepciones y grados de profesionalidad para el combate nocturno y los ámbitos modernos. Sí, es cierto.
Recuerdo en mi segunda instrucción como infante de marina, que casi todas las clases de combate se realizaban en gimnasios oscuros o en los playones del puerto de Bs. As antes del alba. Donde como decían nuestros instructores, los combates siempre se llevan a cabo, claro todos los suboficiales que nos tocaron eran VGM.

Sigamos con el análisis histórico, y de él saldrá que la única batalla que perdió San Martín con graves bajas, (y con la posibilidad que aún hoy fuésemos una colonia española), se llamó “CANCHA RAYADA”, donde un OSORIO al borde de la desesperación llevó a cabo una maniobra tanto táctica como estratégica que aún parece ser que nadie quiere estudiar, o recordar. Como casi nadie quiere entender que en esa derrota, la falta de profesionalidad de un O´Higgins sin comando, decisión o sentido común, hizo perder el 80% de la artillería criolla.
Está claro, más aún, porque tanto en las Universidades Argentinas tratan de borrar HISTORIA DEL DERECHO ROMANO, como así lo hacen de los estudios estratégicos de los ejércitos romanos, todo ello amparado en que si enseñan esto o aquello el docente es  fascista o nazi.
La realidad, es que si O´Higgins hubiese leído “DIARIO A LAS GALIAS”, hubiese sabido cómo se coloca un campamento, como se lo defiende y que los enemigos en inferioridad siempre atacan nocturno.

No solo eso, se olvida nuestros estudiosos militares, sino que debo indicar, que no fue la única derrota nacional en el campo de batalla, las grandes derrotas argentinas desde 1806 a 1982, siempre fueron de noche, antes del alba, con frio y mucha lluvia.
Se podría hacer una tesis completa histórica sobre los desastres de las campañas independentistas, particularmente de los desastres del General Belgrano en el Alto Perú pero particularmente de la campaña independentista al Paraguay (anexión), como de La Madrid, Cevallos, etc. Todos los combates duraron horas, y todos comenzaron antes del alba. Mucho antes. Siempre de noche. Inclusive las grandes victorias de Bolívar en estas campañas se dieron siempre antes del alba.

¿Entonces qué hacemos entrenando de día, con buen tiempo y con ánimo de asado del domingo?
Todos estos ejercicios, son realizados con mucha anticipación, son siempre planificados hasta la última letras, minuciosamente contabilizados en balas, litros de gas oíl y de minutos de actividad.

¿Cuál es su valía?, táctica, estratégica o rutinaria.

Más aún, más allá como hacen los españoles o como repetía el General Perón hasta el hartazgo, (sic.) “…como milico, al pedo pero temprano…”
Aún los ingeniosos israelíes que rompieron el molde en la guerra de los 6 días, cayeron en sus propias “RUTINAS”, pues la guerra del YOM KIPUR, también estuvo iniciada un día festivo, siendo su hora H de inicio antes del ALBA.
Debemos ir entonces, en nuestras ideas más allá, así como abogados supuestamente inician su día 7 AM, con mucha suerte encontraran algún funcionario público o un juez antes de las 10 AM.

¿Cómo los militares, al pedo pero temprano?

El gasto de horas inútiles solo puede justificarse como una rutina inservible, salvo para establecer una rutina próspera para la tropa, pero de escasa utilidad estratégica.

La guerra ya desde Valmy a la fecha, se ha desarrollado en horario nocturno como ya lo hemos señalado.

Hasta las famosas brujas voladoras soviéticas, se encargaron de demostrar que la noche se hizo para pelear y no para descansar.
Mientras las fuerzas armadas de OTAN entrenan casi diario con visores nocturnos, ambientes reducidos, particularmente los británicos entrenan en terrenos altos y sumamente fríos y húmedos, o los estadounidenses, en pantanales y selvas semi tropicales. Por qué nos empeñamos en horarios ridículos, y a entrenamientos inútiles, que a la corta o a la larga son estipendios onerosos al Estado.

No son distintos en otras fuerzas. Por el contrario, casi toda la operatoria de la Fuerza Aérea Argentina, por cuestiones tanto operativas como presupuestarias, el sistema Mirage, hoy inactivo, en el último lustro nunca voló en forma nocturna o con climas adversos.

No podemos dejar de analizar lo que hace la ARA, que a excepción de los submarinos, los ejercicios son también en primavera cercana al verano austral, cuando el Atlántico sur es casi un espejo, o aún peor, en aguas de Uruguay o Brasil, con corrientes cálidas y orografías que nada tienen que ver con nuestro territorio.

Solo un puñado de helicopteristas del CAE y de la COAN están capacitados en este arte militar. (Vuelo y combate nocturno).

Solo otro puñado de infantes en el sur argentino entrenan bajo condiciones hostiles climatológicas y nocturnas. Como otro pequeño puñado de comandos y montanistas hacen lo mismo con su entrenamiento y su doctrina.

Claro, estos grupos, netamente específicos en las fuerzas armadas argentinas, entrenan, planifican y ejercitan bajo una rutina y doctrina que les es propia.

Ello se evidenció en Malvinas donde el 601 del Ejército y el BIM 5 de la IMARA dieron clases magistrales sobre sus doctrinas y de la estrategia montada.
Pero cuando esa especificidad se vuelve el común del combate moderno, nos encontramos que no hemos aprendido nada de Malvinas, y que nuestro aggiornamiento es pobre y casi inexistente.

Aquí vemos nuevamente que la planificación por capacidades está errada también como metodología, y que difícilmente  se ajuste como doctrina a las necesidades bélicas de la nación.

Es aquí donde es solo otra absurda rutina. Esa de la que tanto hablamos en nuestra vida diaria y que es la queja femenina más común de nuestros tiempos.

LA RUTINA.

Ahora bien, como romper el ciclo.

La metodología de planificación por Hipótesis de Conflicto ha sido más bien mala, pero mantuvo niveles altos de operatividad de las fuerzas.
La metodología por capacidades, ha sido neutra, demostrando más incapacidades que bondades, y por el contrario bajos niveles de operatividad de las fuerzas, aunque mejor estrategia conjunta.

Como consecuencia la rutina ha ganado, y la operatividad se diluye día a día. Y sin ella la estrategia que deberemos crear o mantener en un futuro conflicto nos encuentra desarmados o aún peor, que hacer.

Es común encontrar cientos de páginas de planes en fuerzas armadas, ministerios, y solo pocos planes se mantienen en el tiempo.
Solo educación y en parte el proyecto atómico se han mantenido como una idea constante social y de gobierno, es decir, de un verdadero pensamiento doctrinario y estratégico.

Se suma a la problemática, la alta tecnificación de la guerra y la modernidad constante en los conflictos. Si bien el conflicto humano es siempre el mismo, rara vez se repite de la misma forma o sustancia. Es parecido, pero nunca igual (teoría del espiral histórico del Dr. García Bazán - http://www.fundacionkonex.org/b1464-francisco_garcía_bazán).  

Capturar el futuro, y observar, eso que en estrategia se llama visión, es nuestra última posibilidad para lograr un pensamiento estratégico nacional y posible.

Otras herramientas propias de la inteligencia tanto tácticas, operativas y estratégicas deben ser empleadas para lograr un rápido expertise en la materia.

Y la corrección de está inútiles rutinas también.

Debo aclarar, que la utilidad de un brief (OTAN o OACI o IATA) tienen una indiscutida utilidad, así como la planificación de una tarea submarina es inobjetablemente eficaz.

Tratamos de hablar a nivel estratégico. Es allí donde toda esta rutina, sus falsas metodologías no son aplicables sobre el tema que estamos tratando.
Ahora no tardará en aparecer el que achaque de algún lector que se auto flagelará sosteniendo o que este es nuestro destino, o que es nuestra culpa, y un largo etc.

En realidad nuestra planificación y nuestra estratégica estarán vinculadas a dos cuestiones binarias, nuestros propios errores y las maniobras de nuestros oponentes.

Ahí es donde surge nuestro primero y principal problema.

Si en nuestra planificación actual, sostenemos que Brasil es nuestro aliado estratégico, y este último hoy sostiene que hay que destruir la alianza comercial y aduanera, (ver http://www.diario26.com/index.php?p=notadetalle&idNota=212140 ) o al menos los futuros gobernantes de esa sociedad pretenden ello.

Si nuestra planificación también asocia a una China dependiente de nuestra soja, pero sus divisas se devalúan y los precios de nuestros commodities caen, debemos preguntar como mantendremos nuestras operaciones.

Aquí nuevamente SUN PIN nos da lecciones sobre estrategia y del mantenimiento de la maniobra, la logística y el “cronos” sobre la estrategia como de su maniobra.

Ahora, como nos afecta la estrategia y la maniobra del otro.

Es curioso, como por intermedio de la desinformación logramos que la opinión pública adhiera a las ideas del otro y vea enemigos a sus propias fuerzas armadas.

Volvamos a Malvinas y un tema recurrente.

La proyección de fuerzas como estrategia del instrumento militar se ve actualmente mermada en las fuerzas armadas que más daño infligió al enemigo.
En otras palabras, el desguace sistemático siempre ocurrió primero contra la Fuerza Aérea y luego contra la Armada Argentina, en el caso de esta última nuestros buques literalmente se hunden en puerto aún 32 años después de ese conflicto. La estrategia del Reino Unido ha sido clara, es más no se ajusta a los tiempos de las planificaciones estratégicas, pues su accionar han sobrepasado todo manual, libreto o tratado en la materia de planificación. Fue sutil, constante y permanente. Primero privó de todo medio de transporte estratégico y de bombardeo estratégico.

Nunca más se recuperó la “capacidad” de los Canberra o los Boeing 707. Se desguazó LADE de una manera inimaginable, luego se continuó con los proyectos aeroespaciales en manos de la fuerza, el Cóndor, no voló nunca más hasta ahora, y lo actual es solo un gran esfuerzo para alcanzar esa tecnología luego de 20 años de esa privación.

También se nos retaceó y prohibió la guerra electrónica y awacs con la desprogramación de los 707.

No se detuvieron, la pérdida de spare y overhaul continuaron a medios operativos, es decir, los Hércules y los Fokker, etc. etc.

Y demasiado evidente, que no solo la corrupción interna hizo esto. La mano negra del estratega contrario, que no fue en línea recta lo obtuvo por distintos medios.

Hoy con la trágica pero inevitable pérdida del sistema Mirage, Argentina se encuentra sin superioridad aérea en todo su territorio, y la cobertura con medios antiaéreos no se ajusta a la realidad de los tipos de conflictos que podemos soportar.

En este aspecto, y sin ser reiterativo, al COAN no le fue muy distinto, aunque sus esfuerzos han sido mayores para mantener un mínimo de doctrina militar y coherencia, que sostienen a raja tabla a la espera de tiempos mejores.

En este aspecto, sumado a nuestro deterioro propio como país del subdesarrollo, podríamos preguntarnos que nos espera.

Como siempre tenemos tres escenarios, pero el más probable es que ya experimenta Canadá y otros países no tan vinculados con el sistema OTAN.

Por ejemplo, tanto EEUU como Canadá en sus planificaciones indican que como Argentina los planes  de UAV son prioritarios.

En una planificación a corto plazo (editado en 2010) este sería el reemplazo de las naves tripuladas.



En una planificación a largo plazo este sería el reemplazo de las naves tripuladas.



Veremos sin dudas una FAA sin pilotos, por cuestiones propias, ajenas y por MODA.
¿POR MODA?

Si, por modismo, que es otro ritualismo propio de las rutinas. Debido al obtuso pensamiento OTAN que dominan las cabezas de nuestros dirigentes nacionales u asesores en la materia.

En el medio de esto, también venderán la seguridad aérea en manos autómatas.

Las posibilidades reales de hacer G´s imposibles sin afectación de la salud del piloto y un largo etc. Etc. Etc.

En realidad todo obedece a costos de operaciones y que justamente esos costos obedecen a la metodología de la planificación.

Los defensores de la operatividad con esta metodología hablaran como siempre. Se arregla con más presupuesto. Los opositores dirán lo de siempre, eso es MALTHUSIANISMO MILITAR.

En realidad todo esto es imposible “per se” dado los controles del SIPRI, el acuerdo de Wassernaar y el Tratado de Madrid. Nuevamente la limitante estratégica son las reglas del juego estratégico, que tanto en la sistematización RC o en la Planificación estratégica tendrán un gran valor determinante para la limitación de la maniobra.

Alemania de la preguerra de 1939, hizo un esfuerzo estratégico brutal, sus pilotos entrenaron con planeadores, hasta obtener aviones. Sus marinos usaron buques pequeños y aumentaron sus submarinos. Sus ejércitos, pasaron a blindados medios hasta 1941. El resultado táctico inmediato fue indiscutido, el efecto de la guerra relámpago hizo nacer las guerras de tercera generación.
Ahora bien, basta señalar como hizo el mismo Perón en 1941 que el resultado estratégico sería pésimo, ESCENARIO NEGATIVO informado en 1940 desde ITALIA; como castigo, su propio cuñado Farrell (pro nazi declarado), lo envía de montanista zapador a Mendoza, donde se formaría el GOU, pero esa es otra historia.

Volviendo al presente, nada hace ver que en menos de una década no poseamos más pilotos de caza en los cielos. Solo un puñado, para luego volar UAV. Al punto tal que la misma prospectiva nos indica que hasta los aviones de carga de operaciones y tácticos serán también UAV.
El resultado de todo esto será un brutal achicamiento de la única y verdadera herramienta de proyección de fuerza de nuestro instrumento militar.
Mientras que EEUU, Inglaterra, Australia, Rusia, Francia y aún la misma y pobre España se esfuerzan no solo para mantener sus escuadrones de caza, sino que además permanentemente se esfuerzan para hacerlos crecer.

¿Entonces, como se obtiene semejante metodismo destructivo sobre nuestro instrumento militar, precisamente en la proyección?
La respuesta humildemente la consigo del enemigo ideológico (Trotsky) y solo la transcribo: (sic.)… Se observa indudablemente un más rápido desarrollo del pensamiento militar y un aumento del interés por la teoría en el Ejército Rojo. Por más de tres años combatimos y construimos el ejército bajo fuego, y después desmovilizamos y distribuimos las tropas en los cuarteles. Este proceso todavía no ha sido terminado hasta el día de hoy, pero el ejército ya ha conseguido un grado mayor de definición organizativa y una cierta estabilidad. Dentro de él se siente una necesidad creciente de echar una mirada retrospectiva al camino ya transitado, para evaluar los resultados y para extraer las conclusiones prácticas y teóricas más necesarias, para estar mejor preparados para el mañana.

¿Y que nos deparará el mañana? ¿Nuevos estallidos de guerra civil, alimentadas desde el exterior? ¿O un ataque abierto contra nosotros lanzado por los estados burgueses? ¿Cuáles de ellos? ¿Cómo deberíamos prepararnos para resistir? Todas estas cuestiones requieren una orientación sobre los planos de la política internacional, la política interna y la política militar. La situación cambia constantemente y, en consecuencia, la orientación cambia también; no en principio sino en la práctica. Hasta ahora hemos abordado con éxito las tareas militares que nos imponen la situación internacional e interna de la Rusia soviética.

Nuestra orientación demostró ser más correcta, más previsora y profunda que la de las más poderosas potencias imperialistas, que buscaron, una tras otra, o todas juntas, derrotarnos pero se quemaron los dedos al intentarlo.

Nuestra superioridad subyace en que poseemos un método de orientación científico irremplazable: el marxismo.

Es un instrumento poderoso y al mismo tiempo muy sutil; usarlo no es algo que se logre fácilmente, uno tiene que aprender cómo usarlo.

Si bien en la esfera de la técnica de producción la burguesía avanzada ha desterrado el estancamiento, la rutina y la superstición, y ha buscado construir cada empresa sobre los cimientos precisos del método científico, en la esfera de la orientación social la burguesía ha demostrado ser impotente, en razón de su posición de clase, para elevarse hasta la cima del método científico. Nuestros enemigos de clase son empíricos, es decir, abordan cada caso por separado, guiados no por el análisis del desarrollo histórico sino por la experiencia práctica, la rutina, el coup d’oeil (N de T: vistazo) y el instinto.

Seguramente, la casta imperialista británica ha brindado, sobre la base del empirismo, un ejemplo de vasta usurpación voraz, sagacidad triunfante y firmeza de clase. No por nada se ha dicho que los imperialistas británicos piensan en términos de siglos y de continentes. Este hábito de evaluar y ponderar prácticamente los factores y las fuerzas más importantes ha sido adquirido por la casta dominante británica gracias a la superioridad de su posición, basada en su punto de ventaja insular, y bajo las condiciones de una acumulación comparativamente lenta y planificada de poder capitalista.

Los métodos parlamentarios de combinaciones personales, sobornos, retórica y fraude, y los métodos coloniales de represión sangrienta, la hipocresía y todas las formas de vileza han entrado por igual en el rico arsenal de la camarilla dirigente del más grandioso de los imperios. La experiencia de la lucha de la reacción británica contra la Gran Revolución francesa refinó los métodos del imperialismo británico, lo hizo más flexible, lo armó en una variedad de formas, y en consecuencia, lo volvió más seguro contra las sorpresas de la historia.

No obstante, la eficaz destreza de clase de la burguesía británica que domina al mundo está demostrando ser insuficiente -y esto cada vez más a medida que pasa el tiempo- para la época actual de convulsiones volcánicas en el régimen burgués. Si bien maniobran y cambian de línea con gran habilidad, los empiristas británicos de la época de decadencia -cuya expresión acabada es Lloyd George- se romperán inexorablemente el cuello.

El imperialismo alemán surgió como la antípoda del imperialismo británico. El febril desarrollo del capitalismo alemán brindó a las clases dominantes de Alemania la oportunidad de acumular una cantidad mucho mayor de valores técnicos y materiales que hábitos de orientación internacional y político-militar. El imperialismo alemán apareció en la arena mundial como un advenedizo, se propasó, resbaló y fue totalmente destruido. Y aun así, no hace mucho tiempo, en Brest-Litovsk, los representantes del imperialismo alemán nos consideraban como soñadores utópicos que habían llegado a la cima accidentalmente en forma temporal.

Enfocamos los problemas militares, en primer lugar, desprovistos de “doctrina militar” alguna en tanto suma total de postulados dogmáticos; los enfocamos a partir de un análisis marxista de los requerimientos de la autodefensa de la clase obrera, la cual habiendo tomado el poder, tenía que armarse, desarmar a la burguesía, combatir para mantener el poder, dirigir a los campesinos contra los terratenientes, evitar que la democracia kulak armara a los campesinos contra el estado obrero, crear para sí un cuerpo confiable de comandantes.

Ciertamente, no tomamos ninguna “doctrina” dogmática como nuestro punto de partida.
Ya hacia finales de 1917 el principio absoluto de la maniobra estaba siendo contrapuesto al principio “imperialista” de la guerra de posiciones.

La forma organizativa del ejército debía estar subordinada a la estrategia revolucionaria de la maniobra: los batallones, las divisiones, incluso las brigadas, se decía que eran formaciones demasiado pesadas.

Los defensores de la “doctrina militar” proletaria proponían REDUCIR toda la fuerza armada de la República a destacamentos combinados individuales o regimientos.

En esencia esta era la ideología del guerrillerismo ligeramente barnizada.

En el ala de extrema “izquierda”, el guerrillerismo era defendido abiertamente.

Se proclamaba una guerra santa contra las viejas reglamentaciones porque éstas eran la expresión de una doctrina militar ya caduca, y contra las nuevas reglamentaciones porque se parecían demasiado a las viejas.

En verdad, incluso en esa época, los seguidores de la nueva doctrina no sólo no lograron brindarnos un borrador para nuevas reglamentaciones sino que ni siquiera presentaron un solo artículo sometiendo a nuestras reglamentaciones a algún tipo de críticas serias principistas o prácticas.
Nuestra utilización de los oficiales del viejo ejército, especialmente en posiciones de mando, se proclamaba como algo incompatible con la implementación de una doctrina militar revolucionaria.

De hecho, los ruidosos innovadores estaban ellos mismos completamente atrapados por la vieja doctrina militar.

El problema es, no obstante, que el despertar del interés en la teoría militar engendró al comienzo un reavivamiento de ciertos prejuicios doctrinarios del primer período; prejuicios a los cuales, eso es seguro, se les ha dado algunas formulaciones nuevas, pero que no han sido mejorados en absoluto por ello. Ciertos innovadores perspicaces han descubierto repentinamente que estamos viviendo, o más bien, no viviendo sino vegetando sin una doctrina militar, al igual que el rey del cuento de Andersen que se paseaba sin ropas y que no lo sabía. “Es necesario, finalmente, crear la doctrina del Ejército Rojo”, dicen algunos. Otros se suman al coro diciendo: “nos estamos equivocando en lo que concierne a todas las cuestiones prácticas de la construcción militar porque todavía no hemos resuelto los problemas básicos de la doctrina militar.

Según el viejo punto de vista, los fundamentos de la ciencia militar son eternos y comunes para todas las épocas y los pueblos. Pero en su refracción concreta estas verdades eternas asumen un carácter nacional. De aquí que tengamos una doctrina militar alemana, una francesa, una rusa, y así sucesivamente. Si revisamos el inventario de las ‘verdades eternas’ de la ciencia militar, no obtenemos más que unos cuantos axiomas lógicos y postulados euclideanos. Defender los flancos, asegurar las líneas de comunicaciones y de retirada, atacar el punto menos defendido del enemigo, etc.

Tales principios, en esta formulación tan abarcadora, bien podrían aplicarse a cuestiones muy desligadas del arte de la guerra. El burro que roba la avena por el agujero de un costal roto (‘el punto menos defendido por el enemigo’) y en actitud vigilante vuelve su grupa en dirección contraria a aquélla por donde amenaza el peligro, ciertamente se comporta de acuerdo con los principios eternos de la ciencia militar.

Aun así, no hay dudas que este burro que mastica avena nunca ha leído a Clausewitz (LO DICE TROTSKY) ni tampoco a Leer.
La expresión “doctrina militar nacional” implicaba una (combinación) compleja, comparativamente estable, pero no obstante temporal, de cálculos, métodos, procedimientos, hábitos, consignas y sentimientos militares, todos los cuales se corresponden con la estructura de la sociedad dada en su conjunto y, antes que nada, con el carácter de su clase dominante.

Es totalmente indiscutible que hoy en día después de la prueba a la que han sido sometidas las viejas doctrinas militares en la guerra imperialista, ni un solo país ha mantenido principios e ideas que sean lo suficientemente estables como para ser llamados una doctrina militar nacional.

Uno podría, es verdad, aventurarse a suponer que las doctrinas militares nacionales tomarán forma una vez más tan pronto como se establezca una nueva relación de fuerzas en el mundo, junto con la posición concomitante de cada estado por separado. Esto presupone, no obstante, que la época revolucionaria de convulsiones será liquidada, e irá seguida de una nueva época de desarrollo orgánico. Pero no hay ningún basamento para semejante suposición.

TODO ESTE TEXTO SE ENCUENTRA EN “How the Revolution Armed”, Vol. 5, 1921-1923, New Park Publications, Londres, 1981, página 312. Son los tres primeros capítulos de un ensayo que consta de 14 secciones. Fue publicado como folleto por el Consejo Supremo de Publicaciones Militares, Moscú, en noviembre-diciembre de 1921. (N de E)
– disponible en:
https://books.google.com.ar/books?id=xDjJNHEaSCoC&pg=PA422&lpg=PA422&dq=doctrina+militar+trotsky&source=bl&ots=pT6b8lXGdb&sig=ng0WcLWL9naC3eQvIXMle5iZY0s&hl=es-419&sa=X&ved=0CC4Q6AEwA2oVChMIzo-UzuuxxwIVy5GQCh28AQ1k#v=onepage&q=doctrina%20militar%20trotsky&f=false

Resumiendo este extenso artículo, TROTSKY señala claramente que “la idea radical comunista es ACHICAR” cualquier forma de fuerza armada basada en doctrina imperialista o conservadora, pero aún el mismo veía esto como un ERROR para Rusia.

Por su parte los agoreros del pensamiento OTAN dice lo mismo para países fuera de la Alianza.

¿Qué nos queda?

Tal vez, volver a estudiar y a repensar, abandonado rápidamente ideas estratégicas caducas, tanto de izquierda como las foráneas imperialistas.

El escenario probable ya nos alcanzó y verdaderamente debe cambiar, estudiando seguramente "La semántica del caos" del Gral. De Vergara que antes mencionamos.
Un abrazo a todos los foristas y gracias por el espacio.

ÑANDU33


PD: un apunte

Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Curioso



Mensajes : 1080
Fecha de inscripción : 25/04/2015
Localización : Casilda Santa Fe

MensajeTema: Re: EL OPIO DE LA PLANIFICACION ESTRATEGICA COMO RUTINA Y LA CONFUSION CON LA DOCTRINA MILITAR. PEQUEÑOS EJEMPLOS DE GRANDES DESARCIERTOS.    Mar 18 Ago 2015 - 11:12

Ñandú es muy bueno el aporte- El art. esta muy logrado- Un poco largo para los tiempos de los lectores foristicos-

En algún posteo anterior hablé sobre planificar sobre las discapacidades: básicamente. saber cuales son nuestras "disca" para planificar adquirirlas.
Tal cual el ejercito alemán en el período que vos mencionas-

El circulo vicioso de planificar sobre capacidades te deja reducido a que, si no tenes o estas perdiendo capacidades, planificas sobre lo que te queda.....ó sea, un circulo vicioso en el que sólo podes salir adquiriendo capacidades, ó recuperando las perdidas-

Doctrinariamente: no hay nada mas practico que una buena teoría-

Saludos!
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
sergiobrevet



Mensajes : 3476
Fecha de inscripción : 06/02/2015

MensajeTema: Re: EL OPIO DE LA PLANIFICACION ESTRATEGICA COMO RUTINA Y LA CONFUSION CON LA DOCTRINA MILITAR. PEQUEÑOS EJEMPLOS DE GRANDES DESARCIERTOS.    Mar 18 Ago 2015 - 16:43


Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
ariel
Administrador


Mensajes : 15003
Fecha de inscripción : 21/10/2011
Edad : 34

MensajeTema: Re: EL OPIO DE LA PLANIFICACION ESTRATEGICA COMO RUTINA Y LA CONFUSION CON LA DOCTRINA MILITAR. PEQUEÑOS EJEMPLOS DE GRANDES DESARCIERTOS.    Miér 19 Ago 2015 - 0:22

Voy por la mitad, ya tengo un par de cosas anotadas mentalmente, mañana continuo la lectura!
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario En línea
not for play



Mensajes : 4407
Fecha de inscripción : 25/06/2014

MensajeTema: Re: EL OPIO DE LA PLANIFICACION ESTRATEGICA COMO RUTINA Y LA CONFUSION CON LA DOCTRINA MILITAR. PEQUEÑOS EJEMPLOS DE GRANDES DESARCIERTOS.    Miér 19 Ago 2015 - 1:06

Excelente ñandu, es para sublimar su post; saludos.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario En línea
francisco7896



Mensajes : 1572
Fecha de inscripción : 05/01/2014
Edad : 38

MensajeTema: Re: EL OPIO DE LA PLANIFICACION ESTRATEGICA COMO RUTINA Y LA CONFUSION CON LA DOCTRINA MILITAR. PEQUEÑOS EJEMPLOS DE GRANDES DESARCIERTOS.    Miér 19 Ago 2015 - 10:11

gracias por compartir Ñandu, pero debe haber un modelo "foro" para este tipo de enfoques, resultan demaciado extensos para lectores perezosos o ansiosos como yo.

Saludos
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario En línea
ariel
Administrador


Mensajes : 15003
Fecha de inscripción : 21/10/2011
Edad : 34

MensajeTema: Re: EL OPIO DE LA PLANIFICACION ESTRATEGICA COMO RUTINA Y LA CONFUSION CON LA DOCTRINA MILITAR. PEQUEÑOS EJEMPLOS DE GRANDES DESARCIERTOS.    Miér 19 Ago 2015 - 11:36

Conceptos de lo mas interesantes.

Siempre fui de la idea de tener fuerzas armadas grandes, pero flexibles.
Quizas esa flexibilidad me haga pensar en una modalidad de guerrilla, golpes de mano, recursos usados historicamente, para generar el desgaste fundamental, el psicologico y la desmoralizacion de la tropa enemiga... creo que recorriendo la historia, lo vemos en muchos campos donde el campo batalla es pequeño o extenso.

Tambien creo que para que unas FFAA sean flexibles y adaptables, reducidas o no, la inversion en ellas tiene que ser constante y ateniendose a las tendencias de las guerras actuales, es decir,con capacidad de negacion del terreno y espacio aéreo con medios portatiles y de relativo bajo costo de fuego y de guerra electronica,con mucha movilidad. Esto no quita que sea primordial esta misma negacion de campos por medios mas grandes, y de mayor alcance  y en consecuencia de un costo mayor, pero que ofrezcan versatilidad a la defensa territorial, ya que ese es el rol actual de las FFAA.Medios que permitirian una potencial adaptacion a diferentes campos ya que el tema fundamental, creo yo, es tener la fluidez de entrar y salir del objetivo con rapidez, o en sistemas de largo alcance, colocar el castigo en el punto planeado.

Sistemas escenciales, inteligencia, vigilancia y reconocimiento.

Lo unico que me quedo la duda es el derribo de los dos F-14, a los que simpre tuvo como atacados, pero no tocados. solo una duda.


Muy interesante, espero el proximo!
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario En línea
Contenido patrocinado




MensajeTema: Re: EL OPIO DE LA PLANIFICACION ESTRATEGICA COMO RUTINA Y LA CONFUSION CON LA DOCTRINA MILITAR. PEQUEÑOS EJEMPLOS DE GRANDES DESARCIERTOS.    Hoy a las 13:06

Volver arriba Ir abajo
 
EL OPIO DE LA PLANIFICACION ESTRATEGICA COMO RUTINA Y LA CONFUSION CON LA DOCTRINA MILITAR. PEQUEÑOS EJEMPLOS DE GRANDES DESARCIERTOS.
Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 1 de 1.
 Temas similares
-
» QUÉ ES LA ESTRATEGIA y POR QUÉ ESTA MUERTA LA PLANIFICACIÓN ESTRATEGICA
» (Debate): ¿Quién es el padre de Nala?
» Duda sobre que amplificador pillarme
» Dudas en la comida "gala"
» Uso de las estecas (estiques, espátulas, herramientas de modelado, etc.)

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
Interdefensa :: - FORO DE MENSAJES - :: -Material Exclusivo INTERDEFENSA-Notas e Informes-
Cambiar a: